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El 'faraón' Sánchez desentierra a Franco en las Fallas más políticas

Los ninots representan la Moncloa como un lugar en el que pugnan por sobrevivir momias, dragones e incluso criaturas divinas 

  COPE.es

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 14:57

Las Fallas en general, y los ninots en particular, suelen retratar cada año la situación del panorama político español. Y este año, con tantas citas electorales en el horizonte más cercano, no iba a ser menos. Se puede decir que las Fallas 2019 vienen más marcadas que nunca por la política.

Lo hacen a través de ninots como éste, que muestran la Moncloa como un lugar en el que pugnan por sobrevivir momias, dragones e incluso criaturas divinas. Todo un olimpo protagonizado por las primeras espadas de la política española.

Coronando la representación, Pedro Sánchez, un faraón con cara de pocos amigos que trata de mostrar su poder con un dedo índice señalando a un futuro incierto. Eso sí, de manera diligente. Llegar cueste lo que cueste. A su lado, Pablo Iglesias es representado con un gesto que no transmite demasiada confianza.

El independentismo catalán también tiene su protagonismo en este ninot. Se puede ver a Torra con el centro de Puigdemont bien agarrado y varias llamaradas que parecen atormentarlo, bajo consignas como la de ‘Puigdemont, fugado’. Muy cerca de él, cómo no, la del incendiario y polemista Gabriel Rufián, con un tupé bien peinado y una serpiente aproximándose a él por la espalda.

Además, si Vox irrumpió con fuerza en las elecciones andaluzas, parece que también lo ha hecho así en los ninots de este año. Su presidente, Santiago Abascal, parece esperar en la sombra a que llegue su momento.

Asimismo, también aparece Pablo Casado con gesto tranquilo y con la ‘momia’ de José María Aznar a su lado, la cual se muestra con una gran sonrisa. Pero no todos son ninots agradables para el Partido Popular, en una parte de esta creación también se puede ver a Esperanza Aguirre, María Dolores de Cospedal o Ana Botella reducidas a figuritas en miniatura que parecen esperar a un futuro mejor.

Al igual que ocurre, con Mariano Rajoy y Cristina Cifuentes, quienes directamente han sido relegados a lo que los creadores han llamado ‘las catacumbas peperas’. Un lugar al que Cristina Cifuentes ‘se ha llevado’ las polémicas cremas para la cara que la pusieron en el punto de mira.

Finalmente, también Francisco Franco, que ha sido la comidilla de conversaciones y conversaciones durante estos últimos meses, tiene su lugar. Aparece su ataúd al lado de un letrero que reza: ‘El retorno de tío Paco’.

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