Más directos

ELECCIONES 2019 (Análisis)

El efecto Carmena y la izquierda desunida

La distancia entre Manuela Carmena y el bloque formado por IU y Podemos se agranda a medida que se acercan las elecciones, a las que la izquierda madrileña parece abocada a llegar dividida, descompuesta, y con el partido que fichó a la alcaldesa apoyando externamente una lista alternativa a la suya.,Por si a estas alturas de la legislatura a alguien le quedaba duda de que quien sostiene el mango de la sartén es independiente, la alcaldesa dejó claro esta se

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 17:47

Lourdes Velasco.

La distancia entre Manuela Carmena y el bloque formado por IU y Podemos se agranda a medida que se acercan las elecciones, a las que la izquierda madrileña parece abocada a llegar dividida, descompuesta, y con el partido que fichó a la alcaldesa apoyando externamente una lista alternativa a la suya.

Por si a estas alturas de la legislatura a alguien le quedaba duda de que quien sostiene el mango de la sartén es independiente, la alcaldesa dejó claro esta semana que no cederá a las exigencias de nadie y que quien no comparta su proyecto para Madrid tiene un camino claro: presentar otra candidatura.

"Tampoco hay que empeñarse en conseguir unas alternativas homogéneas si hay visiones distintas", le dijo Manuela Carmena a Podemos este martes en una entrevista con EFE en la que aseguró que de ninguna manera iba a ceder al "reto" de IU de paralizar el plan Chamartín, la línea roja que la dirección federal ha impuesto para no integrarse en su candidatura.

"Los que quieran un mundo en el que no haya empresas no pueden gobernar Madrid", les respondió la alcaldesa.

Así es que mientras los "actores" de la izquierda daban un paso adelante y otro atrás en la eventual integración, Carmena les vino a decir que no se esforzasen, que siempre se puede pactar después de las elecciones, y, ajena a los corsés ideológicos, renunció a hacer guiño alguno al electorado de izquierda.

La alcaldesa ha estado incómoda en un gobierno de "disidentes" y no quiere otra legislatura así. Por eso, el órdago lanzado por el líder de IU, Alberto Garzón, de la mano del máximo símbolo de la confrontación con Carmena, el edil Carlos Sánchez Mato, equivalía a decir que el partido desistía de estar en su lista.

No siempre fue así, porque IU había alcanzado un preacuerdo con la alcaldesa y de hecho Carmena dejó caer que le gustaría que estuviese en su lista el candidato elegido en primarias, Mauricio Valiente, con quien ha trabajado "muy bien".

Mauricio Valiente, que está junto a Sol Sánchez en la dirección de IU en la Comunidad de Madrid, trató de tender puentes con el errejonismo -Más Madrid- para buscar una candidatura unitaria, una postura aparentemente neutra que en el fondo implicaba no apoyar a Pablo Iglesias ante la afrenta de su diputado.

Pero el espejismo de ser el "pegamento de la izquierda" le duró a la IU madrileña dos semanas, porque la dirección federal demostró de nuevo que es ella la que toma las decisiones y que existe una alianza firme entre Alberto Garzón y Pablo Iglesias, que sigue en Madrid con intención de presentar su candidato alternativo a Errejón aunque sin nombre sobre la mesa.

Y en el fondo, con este movimiento en lo municipal, se dificulta aún más la aspiración de Íñigo Errejón de incluir en su lista a IU para que, de ese modo, Podemos no encontrase justificación para no entrar en una unidad que a día de hoy improbable, según apuntan desde todos los frentes.

Izquierda Unida, que en 2015 se partió por la mitad ante la insistencia de Alberto Garzón de ir a una candidatura única con un Podemos entonces efervescente, quiere decidir antes del día 15 si presenta una alternativa a Manuela Carmena, que los 'pablistas', ante los 'desprecios' de su alcaldesa, podrían apoyar desde fuera.

En cualquier caso, nada está cerrado, y tres meses dan para mucho en esta izquierda madrileña en proceso de recomposición que avanza entre fractura y fractura.

Hay quien confía en que, si en 2015 ganó "el efecto Carmena", tras la 'centralidad' de sus cuatro años de gobierno la fuerza esté ahora en la división.

Lo más