VIOLENCIA CALLEJERA

Dos acusados de kale borroka en Navarra niegan participación en esos ataques

Madrid, 9 jul (EFE).- El etarra José Javier Oses y su compañero en el banquillo Iñigo Gulina han negado que participaran en los actos de lucha callejera (kale borroka) contra sedes de partidos, cajeros y vías férreas en diversos puntos de Navarra entre 2004 y 2007 por los que se les juzga desde hoy en la Audiencia Nacional.,Tanto Oses como Gulina, que se enfrentan a una petición de 23 años y medio y 18 años de cárcel, respectivamente, han declinado contestar a la fiscal Teresa Sandoval, y, a pre

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 13:32

El etarra José Javier Oses y su compañero en el banquillo Iñigo Gulina han negado que participaran en los actos de lucha callejera (kale borroka) contra sedes de partidos, cajeros y vías férreas en diversos puntos de Navarra entre 2004 y 2007 por los que se les juzga desde hoy en la Audiencia Nacional.

Tanto Oses como Gulina, que se enfrentan a una petición de 23 años y medio y 18 años de cárcel, respectivamente, han declinado contestar a la fiscal Teresa Sandoval, y, a preguntas de sus defensas, han negado cualquier relación con esos ataques.

Ambos fueron detenidos en 2007 junto a otros tres jóvenes, pero, al quedar en libertad, Oses y Gulina huyeron a Francia y Alemania, respectivamente, por lo que han sido juzgados después de otros dos acusados por estos mismo hechos, uno de los cuales quedó absuelto, mientras que un quinto, David Urdín, permanece huido.

El primero en declarar ha sido Oses, condenado en Francia por pertenencia a ETA, y que, a preguntas de su abogada, ha rechazado su pertenencia a Segi, haber coordinado grupos de kale borroka y que le hubiera pedido las llaves del portal de la sede del PSE a Aitor Torrea, único de los juzgados por estos actos que ha sido condenado hasta el momento.

Ha admitido que conocía a los otros acusados porque eran vecinos; que desconocía que en su trastero se hubiera guardado material para cócteles molotov; y ha recalcado que fue detenido un día después que el resto y que si no huyó fue porque "no tenía motivos".

Gulina, por su parte, se ha desdicho de la declaración que prestó ante la Guardia Civil en la que reconoció su participación y la de otros acusados, y ha asegurado que la hizo después de tener que memorizar las respuestas tras ser sometido a malos tratos y amenazas.

Una versión, ha dicho, que luego repitió "inconscientemente" ante el juez, pero en el ultimo momento se negó a ratificar lo dicho en el juzgado y por eso no firmó la declaración.

Sobre las manchas de gasolina en su ropa ha explicado que fue porque le dejaron una furgoneta y cuando fue a repostar creyó que consumía diesel como su coche y al darse cuenta del error al sacar la manguera se salpicó.

En el turno de testigos ha declarado el guardia civil que instruyó el atestado de las detenciones y ha corroborado que Gulina reconoció algunas de las acciones que se le imputan e incriminó a otros, y que lo hizo en presencia de su letrado "de forma libre y espontánea".

Ha asegurado que en ningún momento observó malos tratos y ha recordado que el abogado no refirió nada al respecto al término de la declaración.

A Oses se le acusa, entre otras acciones, de colocar un artefacto en la sede del PSOE de Burlada en mayo de 2004 que causó daños materiales y que introdujo en el edificio gracias a que el ya sentenciado por estos hechos, Aitor Torrea, que vivía allí, le dio las llaves.

También arrojó, según el fiscal, pintura roja y amarilla sobre la fachada de la sede del PSOE en Tafalla en noviembre de 2005 y en 2006 Oses y Gulina arrojaron dos artefactos incendiarios contra una máquina de reparación de vías férreas en Unzúe y en 2007 cometieron ataques con cócteles molotov contra cajeros y la sede de UPN en Catarroso.

Lo más