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SUCESOS ESTAFA

Detenidas 22 personas por estafar 15.000 € con alquiler de un piso en Málaga

La Policía Nacional ha detenido a veintidós personas en Jaén y Valencia por su supuesta implicación en casi medio centenar de estafas en el alquiler de un piso en Málaga capital, con las que habrían conseguido obtener más de 15.000 euros.,Los investigados insertaban anuncios en distintas webs en las que ofrecían en alquiler un supuesto piso en la calle Ayala de la capital malagueña a un precio muy por debajo del mercado y cuando el inquilino se presentaba para ocupar la vi

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 11:39

La Policía Nacional ha detenido a veintidós personas en Jaén y Valencia por su supuesta implicación en casi medio centenar de estafas en el alquiler de un piso en Málaga capital, con las que habrían conseguido obtener más de 15.000 euros.

Los investigados insertaban anuncios en distintas webs en las que ofrecían en alquiler un supuesto piso en la calle Ayala de la capital malagueña a un precio muy por debajo del mercado y cuando el inquilino se presentaba para ocupar la vivienda se daba cuenta de que había sido víctima de una estafa, según ha informado este sábado la Policía.

Las comunicaciones entre arrendador y arrendatario se hacían a través de WhatsApp, y una vez convenida la paga y señal, que oscilaba entre 250 y 700 euros, el arrendador facilitaba al cliente una cuenta en la que debía ingresar el dinero.

Durante las pesquisas, que se iniciaron el pasado octubre, la Policía averiguó que la red estaba estructurada en dos subgrupos coordinados entre sí, uno asentado en la provincia en Jaén y el otro, en Valencia, integrados por nueve y trece personas, respectivamente, las cuales han sido arrestadas.

La trama se valía de personas reclutadas por la organización que percibían una comisión por figurar como titulares de las cuentas bancarias en las que se recibían las transferencias procedentes de las estafas, según la Policía.

Los investigadores constataron que había un cabecilla en el entramado criminal, que se desplazaba entre ambas provincias para controlar al resto de los investigados y recaudar los beneficios fraudulentos.

Cada subgrupo, a su vez, estaba encabezado por dos personas que eran las encargadas de reclutar a otros -normalmente entre familiares y vecinos del mismo barrio- a los que en ocasiones pagaban una comisión por figurar como titulares de las cuentas bancarias, y en otras ocasiones los líderes se quedaban con las cartillas y las claves para su posterior uso.

La investigación ha permitido hasta el momento el esclarecimiento de 42 denuncias en diferentes provincias con un fraude superior a los 15.000 euros.

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