VÍCTIMAS TERRORISMO

Covite proclamará en su 20 aniversario que no quiere ser "víctima de la paz"

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) celebrará este mes el veinte aniversario de su fundación, un hecho "histórico" porque, "tras años en silencio", los afectados por el terrorismo decidieron hacerse visibles y reivindicar que no querían "ser también víctimas de la paz".,Según informa Covite en una nota, el acto de celebración, que servirá para "destacar el papel del colectivo en la defensa de los derechos de las víctimas del terrorismo", tendrá lugar el

Agencia EFE

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El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) celebrará este mes el veinte aniversario de su fundación, un hecho "histórico" porque, "tras años en silencio", los afectados por el terrorismo decidieron hacerse visibles y reivindicar que no querían "ser también víctimas de la paz".

Según informa Covite en una nota, el acto de celebración, que servirá para "destacar el papel del colectivo en la defensa de los derechos de las víctimas del terrorismo", tendrá lugar el próximo día 24 en el Palacio de Miramar de San Sebastián.

La presidenta de la asociación, Consuelo Ordóñez, recuerda que la fundación de Covite tuvo lugar el 28 de noviembre de 1998, en "un día histórico en el País Vasco".

"Tras muchos años en silencio decidimos visibilizar a las víctimas y hablar por nosotras mismas, con una reivindicación fundamental: no queríamos ser también víctimas de la paz", recalca Ordóñez, hermana del concejal del PP Gregorio Ordóñez, asesinado por ETA el 23 de enero de 1995.

Covite fue fundado por la propia Ordóñez, junto a Teresa Díaz Bada, hija del teniente coronel de Infantería y superintendente de la Ertzaintza Carlos Díaz, asesinado por ETA el 7 de marzo de 1985; y Cristina Cuesta, hija del delegado de Telefónica en Gipuzkoa Enrique Cuesta, asesinado por los Comandos Autónomos Anticapitalistas el 26 de marzo de 1982.

"Nos opusimos a una falsa paz basada en el olvido y en la impunidad para los terroristas, y a costa de sacrificar los derechos de las víctimas a la legítima justicia, a la verdad y a la memoria", recuerda la presidenta de este colectivo.

Veinte años más tarde -añade- "Covite hace hincapié en que todavía quedan muchos logros pendientes que merecen su compromiso, razón por la que su existencia es necesaria".

Explica en este sentido que "mientras haya quien continúe legitimando el terrorismo etarra y tanto los herederos políticos de los pistoleros como sus ideólogos estén sentados en las instituciones, ETA seguirá de alguna manera viva y será necesario deslegitimarla".

"En el País Vasco y en Navarra la libertad está secuestrada y lo seguirá estando hasta que no se produzca la derrota política, social y cultural de ETA", subraya.

Covite destaca que ha tenido que ejercer la crítica a "un nacionalismo dominante y gobernante que siempre ha buscado un entendimiento con la ETA política".

"Un nacionalismo que ahora promueve una visión del pasado donde todos fuimos culpables y todos fuimos víctimas porque todos sufrimos, con independencia de los motivos, para borrar así el significado político de las víctimas de ETA", añade la asociación.

Covite recuerda además algunos de los "logros" conseguidos en sus veinte años de historia, entre otros "su reivindicación del significado político de las víctimas del terrorismo" y "su defensa del Estado de derecho y de la pluralidad ideológica".

No obstante, advierte de que "este año ha sido muy duro para las víctimas de ETA" porque han vivido "un final indigno protagonizado por la propaganda de la banda terrorista".

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