Ciudadanos afirma que el PSOE no facilitará su entrada en la Mesa del Congreso y permitirá que Vox tenga dos puestos

Europa Press

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 10:53

Ciudadanos ha afirmado que el PSOE se niega a facilitar que la formación naranja ocupe un puesto en la Mesa del Congreso como parte de un acuerdo a tres bandas con el PP, de lo que deduce que los socialistas "están dispuestos a que Vox tenga dos puestos" en este órgano.

Según fuentes de Cs consultadas por Europa Press, el partido liberal había llegado a un acuerdo con el PP para estar en la Mesa; pero para llevarlo a cabo necesitaba la colaboración del PSOE, y este se ha negado.

Esto cierra la segunda vía que tenía Ciudadanos para poder tener un representante en la Mesa. Con sus diez diputados, sólo un pacto con otros grupos podía garantizarle la entrada en este órgano, y este lunes ya recibió la primera negativa.

VOX DIJO NO A Cs

Vox trasladó el lunes por la tarde a la formación naranja que no colaboraría para permitir que tuvieran un puesto en el órgano de gobierno del Congreso, rechazando así el acuerdo que había propuesto el PP para que el centro derecha copara cuatro de los nueve puestos a los que aspiran: dos el PP, uno para Vox y otro para Ciudadanos.

Ante esta tesitura, la única opción para recabar apoyos era el PSOE que, según ha denunciado Ciudadanos poco antes del arranque de la sesión constitutiva no está por la labor de prestarles votos para poder hacerse con un puesto en el órgano de gobierno.

Si el PSOE no se aviene a prestar parte de sus votos, según se quejan los naranjas, permitirá que Vox se haga con el puesto al que aspira Ciudadanos, con lo que los de Santiago Abascal podrían sumar hasta dos asientos en la Mesa.

EL PSOE LES CULPA DE RECHAZAR SU OFERTA

El PSOE, en cambio, culpabiliza a PP y Ciudadanos de la posible entrada de Vox en la Mesa del Congreso por negarse a participar en el plan que los socialistas les propuso para hacerle un cordón sanitario a Vox.

Según explican fuentes socialistas a Europa Press, el PSOE les propuso un acuerdo que garantizaba cinco representantes para socialistas y morados (la mayoría), tres para el PP (uno más de lo que los 'populares' obtendrían sólo con sus votos) y el restante para Ciudadanos, lo que evitaría la entrada de Vox.

Pero PP y Ciudadanos, denuncian los socialistas, se negaron a participar de ese cordón sanitario a la ultraderecha, por lo que la entrada de Vox en la Mesa es responsabilidad suya, y no del PSOE.