ELECCIONES ANDALUCÍA (Análisis)

Cambio y riesgos

La pérdida de la izquierda de la mayoría absoluta abre un nuevo escenario en Andalucía, donde la suma de PP, Ciudadanos y Vox puede llevar a las fuerzas de centro y derecha al poder por primera vez en la historia de la autonomía, pero ese eventual pacto para el cambio no está exento de algunos riesgos.,Y es que tras los comicios andaluces, en mayo habrá elecciones municipales y europeas, e incluso puede haber un adelanto de las generales, y un pacto en Andalucía

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 00:28

Juan Lara

La pérdida de la izquierda de la mayoría absoluta abre un nuevo escenario en Andalucía, donde la suma de PP, Ciudadanos y Vox puede llevar a las fuerzas de centro y derecha al poder por primera vez en la historia de la autonomía, pero ese eventual pacto para el cambio no está exento de algunos riesgos.

Y es que tras los comicios andaluces, en mayo habrá elecciones municipales y europeas, e incluso puede haber un adelanto de las generales, y un pacto en Andalucía de PP y Ciudadanos con Vox podría restarles votos en ámbito nacional, especialmente a la formación naranja.

Podría ocurrir que ganase una batalla -Andalucía- pero perdiera la guerra (a nivel nacional).

El PP, que ha perdido siete diputados, podría encabezar el nuevo Gobierno, y de hecho su líder andaluz, Juanma Moreno, ha dicho que se presentará a la investidura, pero antes tendrá que dilucidar qué tipo de pacto busca o si simplemente gobernaría en minoría con pactos puntuales.

Ciudadanos -el gran vencedor al lograr doce escaños más que en 2015 junto a Vox, que ha logrado otros 12 escaños y entra por primera vez en un Parlamento- siempre ha mostrado su deseo de sacar al PSOE del poder en Andalucía, donde gobierna de manera continuada desde hace 37 años.

Sus líderes ya han proclamado hoy que ha llegado el cambio, pero el precio que puede pagar puede ser muy alto, ya que espera que el triunfo andaluz se proyecte a nivel nacional, pero el pacto con Vox puede verse como un giro radical de derechización de la formación naranja.

Vox es quien lo tiene claro. Llega por primera vez a un Parlamento, en el que irrumpe con fuerza y sin tener que esconder ninguna carta. Y está dispuesto a propiciar el cambio, sabedor de que tiene la llave.

El PSOE, aunque ha sido el más votado, es quien lo tiene peor. Ha sufrido el mayor descalabro de su historia en Andalucía y un acuerdo con Adelante Andalucía no le garantiza los números para seguir gobernando.

La izquierda se ha estrellado, ya que a la caída del PSOE se une que Adelante Andalucía -formada por Podemos e Izquierda Unida y otros pequeños grupos-, ni siquiera ha mantenido los 20 escaños que tenían hasta ahora- quedando en 17.

Susana Díaz está dispuesta a llamar ya mañana a todos los partidos para "parar a la extrema derecha", como ha dicho, pero de momento se desconoce que va a ofrecer.

En ambientes políticos andaluces no se descarta que en ese intento el PSOE incluso pueda ofrecer un nombre diferente al de Díaz en aras de un pacto con Ciudadanos y Adelante Andalucía.

El escenario que se abre es complicado y las negociaciones serán múltiples y no parece que concluyan de manera rápida, a pesar de la euforia del momento de los ganadores.

Juanma Moreno ya ha dicho que "hay todavía mucho que ver" y que ellos negociaran con "humildad y tranquilidad".

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