El aumento de los ataques deja 40.000 desplazados en la provincia de Lago en Chad

El aumento de los ataques deja 40.000 desplazados en la provincia de Lago en Chad

Europa Press

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 13:21

La ONU está particularmente preocupada por la situación en las islas del lago

El recrudecimiento de los ataques en la cuenca del lago Chad, incluido el país homónimo, ha provocado que 40.000 personas se hayan visto desplazadas en lo que va de año en la provincia de Lago, en el oeste del país, según el último informe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA).

La cuenca del lago Chad es escenario desde hace casi 10 años de la insurgencia del grupo islamista Boko Haram, que comenzó sus acciones en el noreste de Nigeria en 2009 pero posteriormente las amplió a los vecinos Camerún, Chad y Níger. También actúa en la zona su facción escindida, Estado Islámico en África Occidental (ISWA, por sus siglas en inglés), sin que las autoridades de estos países suelan diferenciar entre ambos grupos a la hora de atribuir la responsabilidad de los ataques.

Desde enero, unas 40.000 personas se han visto desplazadas en la provincia de Lago, entre ellas refugiados procedentes de Nigeria, chadianos retornados de Níger y desplazados que han tenido que volver a moverse en busca de seguridad y asistencia.

Estos desplazamientos, según la OCHA, suponen una dura carga para las comunidades de acogida, en particular en torno a Ngouboua, Tchoukoutalia y en las islas del lago fronterizas con Nigeria. En esta última zona, según el informe, se ha constatado la huida de numerosas personas en busca de refugio "en tierra firme".

Así, unas 2.000 personas huyeron de la isla de Fitiné tras un ataque ocurrido a principios de mayo, quienes se refugiaron en varias localidades situadas al sur a la ciudad de Bol, capital provincial. El 16 de mayo se produjo el que es hasta ahora el peor ataque contra civiles en lo que va de año, con trece muertos, varios secuestrados y casas quemadas en la localidad de Selia, a unos 30 kilómetros al suroeste de Bol.

Por otra parte, hombres armados perpetraron dos ataques el 22 de mayo al noroeste de Diamerom y cerca de Tchoukoutalia, en los que murieron seis personas y más de 50 fueron secuestradas, entre ellas mujeres, según la OCHA.

"Estos ataques, incursiones y secuestros de mujeres han aumentado el sentimiento de inseguridad en el seno de la población en general", ha subrayado el organismo de la ONU en su informe.

Ante el deseo de las autoridades locales de que los desplazados vuelvan lo antes posible a sus lugares de origen, la OCHA ha recordado que para que se produzca un retorno "voluntario, seguro y digno", estas personas "necesitan informaciones precisas y objetivas en las que basar sus decisiones".

PREOCUPACIÓN POR LA SITUACIÓN EN LAS ISLAS

Según la OCHA, "la situación en materia de seguridad en las zonas insulares sigue siendo preocupante ya que el contexto sigue siendo inestable y precario". La evaluación realizada en Kaya y Yakoua entre el 8 y el 11 de mayo constató la necesidad de una "respuesta rápida" ante la situación en la que se encuentran los desplazados.

Así, "los niños no están escolarizados, la gente consume agua del lago con el riesgo de contraer enfermedades relacionadas con el agua y su acceso a la alimentación es limitado, dado que actualmente se encuentran acogidos por antiguas comunidades de desplazados".

La provincia de Lago también ha registrado en los últimos meses la llegada de refugiados procedentes de Nigeria. Así, a principios de enero, tras ataques registrados en la localidad nigeriana de Baga Kawa, unas 4.000 personas llegaron a territorio chadiano y fueron registradas en el campo de refugiados de Dar es Salam. Más de 4.000 personas han llegado también huyendo de ataques en Níger.

ALGUNAS ONG HAN SUSPENDIDO ACTIVIDADES

Como consecuencia de la inseguridad, desde marzo numerosas organizaciones humanitarias han suspendido temporalmente sus actividades y han restringido sus desplazamientos en las zonas en torno a Kaiga Kindjiria, Diamerom y Boma, lo que ha afectado a unos 40.000 beneficiarios de sus probramas de asistencia.

No obstante, ha resaltado la OCHA, "pese a las dificultades de acceso en estas zonas, los actores humanitarios siguen trabajando en la provincia de Lago al máximo de su capacidad, con el fin de garantizar una respuesta a las necesidades vitales de las personas afectadas".

En la actualidad, unos 133.000 desplazados y casi 16.000 refugiados depdenden de la ayuda humanitaria para sobrevivir en esta región, donde el cierre de las fronteras con Nigeria y Níger, unido a la persistente violencia, limitan el acceso de la población a los mercados de alimentos y al comercio.

Otro de los principales retos en la respuesta humanitaria es la falta de fondos. De los 476 millones de dólares solicitados por la ONU y las organizaciones humanitarias para este año para el conjunto de Chad, solo se ha recibido el 23 por ciento de los fondos. En lo que se refiere a la respuesta para la crisis en el lago Chad, se han solicitado 140,9 millones y solo se han recibido 20,8, lo que supone el 15 por ciento del total.

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