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ELECCIONES CATALUÑA (Serie Previa)

Batet, Arrimadas y De Toledo: pugna constitucionalista en femenino el 28A

Tres mujeres -Meritxell Batet, Inés Arrimadas y Cayetana Álvarez de Toledo- pugnarán por el liderazgo del constitucionalismo en Cataluña en las elecciones generales del 28 de abril, en las que buscarán revertir la mayoría que obtuvieron en 2016 las fuerzas partidarias de un referéndum soberanista.,De los 47 escaños del Congreso que hay en juego en las cuatro circunscripciones catalanas, hace tres años los comunes (12), ERC (9) y el PDeCAT (8) sumaron un

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 10:32

Marta Vergoñós.

Tres mujeres -Meritxell Batet, Inés Arrimadas y Cayetana Álvarez de Toledo- pugnarán por el liderazgo del constitucionalismo en Cataluña en las elecciones generales del 28 de abril, en las que buscarán revertir la mayoría que obtuvieron en 2016 las fuerzas partidarias de un referéndum soberanista.

De los 47 escaños del Congreso que hay en juego en las cuatro circunscripciones catalanas, hace tres años los comunes (12), ERC (9) y el PDeCAT (8) sumaron un total de 29 diputados, mientras que las formaciones constitucionalistas -PSC (7), PPC (6) y Cs (5)- se quedaron en 18.

Sin embargo, en esta ocasión las encuestas plantean un escenario diferente, en el que los socialistas aspiran a alzarse con la victoria en Cataluña, siguiendo la dinámica positiva del PSOE a nivel estatal desde que Pedro Sánchez llegó a la Moncloa.

La cabeza de lista del PSC por Barcelona, la ministra Meritxell Batet, tiene muy claro a qué se debe este resurgir del socialismo y exhibe la "hoja de servicios" de los nueve meses de Gobierno de Pedro Sánchez en todas sus intervenciones públicas, considerándola un anticipo de lo que está por venir.

Para la campaña previa al 28A, la titular de la cartera de Política Territorial quiere articular un discurso "en positivo" y a favor del diálogo, que consiga recuperar a votantes que cambiaron el rojo por el morado en 2016 y que atraiga a catalanistas decepcionados después de que ERC y PDeCAT bloquearan los presupuestos de Sánchez, que aportaban más recursos a Cataluña.

Por su parte, Cs quiere volver a teñir de naranja el área metropolitana de Barcelona -antes conocido como "cinturón rojo" por su tradicional voto socialista- tal y como ya hizo en las elecciones autonómicas del 21 de diciembre de 2017, celebradas después de la declaración unilateral de independencia en el Parlament.

Esa vez, Arrimadas recabó más de un millón de votos y se erigió en primera fuerza en el Parlament, aunque sin opciones de sumar una mayoría suficiente para ser investida presidenta de la Generalitat.

Ahora, Cs se propone repetir la hazaña usando la misma receta que entonces, situando como cabeza de cartel a Inés Arrimadas, que busca capitalizar el voto de los partidarios de mayor firmeza contra el independentismo, abriendo la puerta a una nueva aplicación del artículo 155 de la Constitución para destituir al Govern de Quim Torra e intervenir ámbitos como TV3, la enseñanza o los Mossos.

En las últimas semanas, no obstante, a Arrimadas le ha aparecido una rival igual de vehemente frente al independentismo: Cayetana Álvarez de Toledo, candidata del PP por Barcelona, que suele emplear términos como "xenofobia" o "supremacismo" para describir la esencia que a su juicio esconde el "nacionalismo catalán".

Tanto Arrimadas como Álvarez de Toledo centran buena parte de su estrategia en presentarse como garantes de la unidad de España frente a un socialismo al que acusan de estar dispuesto a negociar la integridad territorial del país a cambio del apoyo de los grupos independentistas en el Congreso, con la intención de repetir la mayoría de la moción de censura contra Mariano Rajoy.

En este sentido, fuentes del PSC vaticinan que las candidatas de Cs y PP se prodigarán en ataques a Batet, cuando en realidad "estarán compitiendo entre ellas" por el mismo caladero de votos.

Los orígenes de las tres mujeres que comandarán las candidaturas constitucionalistas en Cataluña tienen poco en común: solo Batet es nacida en Barcelona, Arrimadas se crió en Jerez (Cádiz) y Álvarez de Toledo creció a caballo entre Madrid, Londres y Buenos Aires.

También sus experiencias vitales son dispares: Batet sufrió un desahucio de adolescente y precisó de becas para estudiar; Arrimadas, hija de un policía científico exconcejal de UCD, representa la clase media, y Álvarez de Toledo procede de una familia acaudalada, descendiente de la aristocracia.

Los debates electorales del 28A en Cataluña tendrán una cuarta voz femenina, la de la independentista Laura Borràs, que no lidera la lista de JxCat pero que en la práctica, como número dos, sí será la principal voz de su candidatura, ya que el cabeza de lista, Jordi Sànchez, permanece en prisión preventiva y afronta el juicio del 'procés' en el Tribunal Supremo.