Sergio, empresario del transporte: "España iría mucho mejor si todos fuésemos autónomos. Yo te pago tus 5000€ al mes y de ahí tú te pagas tu seguridad social o lo que sea"
Muchos empresarios creen que los asalariados dan más problemas de los que daría un autónomo

Sergio Laina, empresario del sector del reciclaje y del transporte
Madrid - Publicado el
4 min lectura
En España, el debate entre ser asalariado o autónomo sigue muy presente. Para muchos trabajadores, tener una nómina fija significa estabilidad, vacaciones pagadas y una protección social clara. Sin embargo, cada vez más empresarios cuestionan si ese modelo laboral es realmente el más eficiente para la economía y para la productividad.
Al mismo tiempo, el trabajo por cuenta propia ofrece mayor libertad, pero también más responsabilidad. El autónomo gestiona sus ingresos, paga sus cotizaciones y asume directamente los riesgos del negocio. Este contraste entre seguridad y autonomía está en el centro de una reflexión que gana fuerza en algunos sectores empresariales.

Electricista autónomo
Uno de los que lo plantea de forma más clara es Sergio, empresario del sector del transporte, que durante una entrevista en el canal de YouTube Rutas de Éxito lanza una idea que genera debate: España funcionaría mejor si muchos trabajadores fueran autónomos en lugar de asalariados.
“España iría mucho mejor si todos fuésemos autónomos”
Durante la conversación, Laina defiende que la productividad aumenta cuando el trabajador es responsable directo de su negocio o herramienta de trabajo. Según su experiencia en el transporte, cuando un conductor pasa de asalariado a autónomo su rendimiento cambia de forma notable. “Cuando el camión es tuyo y eres autónomo se rompe menos, gasta menos. Eres el doble de productivo y suma y sigue”, explica el empresario.
Por eso plantea un modelo distinto al actual: que las empresas paguen una cantidad mayor al trabajador y sea él quien gestione sus propios gastos, cotizaciones o seguros.
“La empresa pagará al trabajador que cobra en nómina todos los meses… Yo te pago tus 5.000 euros al mes o 4.000, lo que corresponda, y de ahí tú te pagas tu seguridad social o lo que sea”, señala durante la entrevista. A su juicio, si ese sistema se generalizara, cambiaría la mentalidad laboral del país. “Si España fuésemos todos autónomos el país iría de otra manera”, afirma.

Los autónomos se tienen que buscar la vida
Laina sostiene que la diferencia entre un trabajador asalariado y un autónomo se ve con claridad en su propio sector. El empresario recuerda el caso de un conductor que pasó de empleado a autónomo y multiplicó su rendimiento. “Pasó de hacerse tres, cuatro o cinco viajes al día a hacerse nueve o diez”, explica, destacando cómo cambia la actitud cuando el vehículo y el negocio dependen directamente del trabajador.
Para él, la clave está en la motivación: cuando el ingreso depende directamente del esfuerzo, el trabajador cuida más el equipo, optimiza el tiempo y aumenta la productividad. Este planteamiento también está relacionado con otra idea que defiende: el pago por rendimiento. En su opinión, el sistema actual premia poco el esfuerzo individual.
“Hay que empezar a pagar a la gente por productividad, no por horas”, afirma, al explicar que no es justo que un trabajador que realiza cinco servicios diarios cobre lo mismo que otro que hace el doble.
La mentalidad que tenemos en España, la gente joven, es ser funcionarios. Así no nos va a ir bien"
Empresario del sector de transportes
Un problema creciente: falta de conductores y de mano de obra
Más allá del debate sobre el modelo laboral, el empresario alerta de un problema que afecta a muchos sectores en España: la falta de trabajadores cualificados. “Falta mano de obra y no hay profesionales, no hay camioneros, no hay fontaneros, no hay carpinteros”, advierte.
Según explica, esta escasez está obligando a algunas empresas incluso a buscar conductores en países latinoamericanos para cubrir puestos que no logran llenar en España. Laina también critica la presión fiscal y el peso de los impuestos sobre los trabajadores y empresarios.
“Tú ves normal que a un tío que le vaya bien y gane dinero le quiten el 45% o el 48% de su nómina”, se pregunta. Además, cree que el problema no es solo económico, sino también cultural. A su juicio, cada vez menos jóvenes aspiran a crear empresas o trabajar por cuenta propia. “La mentalidad que tenemos en España, la gente joven, es ser funcionarios. Así no nos va a ir bien”, asegura.
El empresario también habla de la otra cara del emprendimiento: la presión constante de dirigir una empresa. Mantener una flota de camiones, gestionar trabajadores y afrontar averías o retrasos forma parte del día a día. “La presión que llevo encima cada día creo que no está pagada”, reconoce, al explicar que incluso cuando se acuesta sigue pensando en problemas del negocio.
Aun así, Laina insiste en que el esfuerzo merece la pena y anima a quienes quieran emprender a hacerlo con ambición y constancia. “Hay que trabajar, tener ilusión y no conformarse”, concluye.




