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La inversión en formación continua cae un 30,8% en 5 años en España

La inversión en formación continua cae un 30,8% en 5 años en España

Europa Press

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 11:35

La inversión en oferta de formación continua ha caído un 30,8% entre 2010 y 2015 en España, dejando un panorama "desalentador", según advierte un estudio de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) liderado por Andreu Lope y consultado por Europa Press.

El trabajo 'La relevancia de la formación para las personas ocupadas', que recoge el Observatorio Social de la Obra Social La Caixa, destaca que el presupuesto de formación para empleados ha pasado de 1.545 millones de euros en 2010 a 951 en 2012, a consecuencia de los recortes.

En 2015, ascendió a los 1.069, todavía "lejos" de las partidas anteriores de la crisis, ha resaltado el experto, que ha lamentado que la recuperación no compensa los ajustes aplicados durante la crisis económica.

A este hecho, se suma que en 2016 el presupuesto estatal cayó directamente a cero y en 2017 apenas remontó a más de 200 millones de euros.

Las políticas activas de empleo tienen como objetivo la inserción laboral de las personas desocupadas, pero en el caso de las ocupadas la mejora de sus calificaciones puede servir para favorecer su mantenimiento y promoción en el empleo, ha destacado el profesor.

Pese a su importancia, los recursos destinados a las políticas activas de empleo en España "son escasos", lamenta Lope, que agrupa en tres ámbitos estas políticas: políticas de orientación, políticas de promoción y creación de empleo y de formación, que propician la puesta al día de competencias.

Este tercer ámbito centra el estudio, en que lamenta las "consecuencias más evidentes" que tiene la caída de la oferta de formación de cara a la imposibilidad de conseguir una adaptación de los trabajadores a los retos derivados de la era tecnológica y digital.

El grueso de las partidas se destinan a las bonificaciones a empresas para desarrollar formación continua para sus empleados, que ha aumentado de 431 millones en 2008 a 605 en 2015.

Según Lope, "la formación continua es imprescindible para adaptar a los empleados a los cambios en la elaboración de bienes y servicios."

Pese a que la crisis ha afectado a la oferta formativa, el número de participantes es superior, aunque la duración de los cursos es mejor y las grandes empresas alcanzan tasas de cobertura superiores al 80%, mientras que en el caso de las pequeñas no llega al 20%.

BRECHA DE GÉNERO

Los hombres acceden más a los cursos de formación continua (55,9% en 2016), frente a las mujeres (44,1%), si bien ellas muestran más interés en participar en estas formaciones, al representar el 47,2% de la población empleada, ha explicado el investigador.

En general, reciben más formación continua los trabajadores más cualificados y con un nivel educativo más alto previo, según Luque, que ha evidenciado la crítica de sindicatos y organizaciones empresariales por su "escaso" papel en el diseño de los criterios que ordenan la formación continua.

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