Boletín

CINE ESTRENO

"Yomeddine", resiliencia y amistad en el Egipto más marginal

La idea parecía un poco loca para una ópera prima pero el egipcio A.B.Shawky (El Cairo, 1985) ha conseguido con "Yomeddine", una historia de resiliencia y de amistad entre un enfermo de lepra y un niño, competir en la sección oficial de Cannes y conquistar al público internacional. ,Tras llevarse el premio del público, el de la juventud y una mención especial del jurado en la pasada Seminci, este viernes llega a los cines un filme que sumerge al espectador

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 15:01

Magdalena Tsanis

La idea parecía un poco loca para una ópera prima pero el egipcio A.B.Shawky (El Cairo, 1985) ha conseguido con "Yomeddine", una historia de resiliencia y de amistad entre un enfermo de lepra y un niño, competir en la sección oficial de Cannes y conquistar al público internacional.

Tras llevarse el premio del público, el de la juventud y una mención especial del jurado en la pasada Seminci, este viernes llega a los cines un filme que sumerge al espectador en la cara oculta y marginal pero al mismo tiempo luminosa de Egipto.

"No es una película sobre la lepra sino sobre los desamparados", señala a Efe su director, de visita en Madrid. "Cuando las personas que parten con más desventaja en la vida obtienen alguna recompensa, sientes que es más merecido, y eso me interesa como cineasta".

El actor que protagoniza "Yomeddine", Rady Gamal, es un enfermo de lepra real de la colonia de leprosos Abu Zaabal, en el norte de El Cairo. Shawky había realizado años atrás un corto documental en ese lugar, conocía a todos sus habitantes, sus historias.

"Una y otra vez escuchaba la misma historia, niños que fueron depositados en la colonia y no volvieron a oír de sus familias. Me inspiró para escribir una 'road movie' en la que alguien va en busca de su pasado y su familia", explica.

Shawky insiste en que la lepra es hoy más un problema social que médico: "hay cura para la lepra pero no para el modo en que la gente los trata", dice. Pero ese era precisamente el gran reto, que el espectador empatizara con el hombre, más allá de sus deformidades.

"Algo interesante que aprendí viendo otras películas y especialmente 'El hombre elefante' (David Lynch, 1980) es que cuando sabes mirar bien a alguien, te olvidas de su apariencia y ves su personalidad", sostiene.

El tono, aunque sentimental, huye de lo lastimero. "Aunque a nosotros nos lo parezca, esta gente no vive en la miseria, para ellos la vida es así, solo quieren vivir lo mejor posible, como cualquiera y rechazan las miradas lastimeras".

Además, los egipcios en general, están acostumbrados a afrontar con humor los dramas de la vida, según Shawky, hijo de padre egipcio y madre austriaca, que estudió en El Cairo y actualmente reside allí.

"El siglo XX ha sido muy tumultuoso para nosotros, pero la manera en que afrontamos todos esos cambios suele ser con un profundo sentido del humor, estamos habituados a hacer frente a las dificultades con chistes", afirma.

Shawky trabajó como asesor de guion en la serie de Amazon "The looming tower", que indagaba en la trastienda de los atentados del 11S, un trabajo que, entre otras cosas, le permitió ahorrar lo suficiente para financiar su propia película, que estuvo un año parada.

En estos momentos tiene varios proyectos sobre la mesa, dos de ellos ambientados en Egipto: una historia sobre una mujer de los suburbios que busca abrirse camino en la industria musical, y una colaboración con otros directores, consistente en varias historias cortas.

El tercero, ambientado en Estados Unidos, se basa en una historia real, una familia musulmana americana que ve cómo la sociedad les da la espalda después del atentado del maratón de Boston.

Lo más