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WOODSTOCK

"Woodstock Live", el minuto a minuto en tapa dura de una cita irrepetible

Ratificada "de facto" la imposibilidad de reeditar Woodstock en un nuevo festival de música, su espíritu único habrá de ser entendido y revisitado ante su 50 aniversario en obras como "Woodstock Live", recién editada en español y tapa dura con prólogo de Michael Lang, uno de los cofundadores de aquella cita.,"Fue un momento fuera del tiempo en el que nuestra lucha contra el statu quo, nuestro miedo a que nos llamaran a filas, nuestra oposición a una guerra

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 13:34

Javier Herrero.

Ratificada "de facto" la imposibilidad de reeditar Woodstock en un nuevo festival de música, su espíritu único habrá de ser entendido y revisitado ante su 50 aniversario en obras como "Woodstock Live", recién editada en español y tapa dura con prólogo de Michael Lang, uno de los cofundadores de aquella cita.

"Fue un momento fuera del tiempo en el que nuestra lucha contra el statu quo, nuestro miedo a que nos llamaran a filas, nuestra oposición a una guerra que nos parecía injusta y nuestra lucha por la igualdad y las libertades personales podía compartirse sin sufrir las presiones de la sociedad conservadora y la violencia que crecía en las calles", recuerda en sus primeras páginas.

Precisamente con una introducción sobre el momento especial en el que tuvo lugar Woodstock, con el conflicto en Vietnam siempre de fondo, así como el movimiento de los derechos civiles en la lucha de los afroamericanos contra leyes racistas, arranca esta obra escrita por el guitarrista, periodista, autor y profesor universitario Julien Bitoun.

Según "Woodstock Live" (Libros Cúpula), otros dos hechos marcaban el ánimo de los estadounidenses aquellos días, que los representaban como capaces de lo peor y de lo mejor: la matanza perpetrada por Charles Manson, "símbolo perfecto del hippie convertido en pesadilla", y la llegada del hombre a la Luna.

Fundamental también para su génesis fue el precedente directo que, dos años antes, tuvo lugar con el festival de Monterrey. Antes de ello, no existía el concepto de festival de música rock, un éxito de convocatoria que contó con varios de los artistas que luego participaron en los conciertos de la ya emblemática granja lechera de Max Yasgur.

La obra de Bitoun revisa obviamente circunstancias que son parte de la leyenda de Woodstock, como las dificultades para encontrar emplazamiento o los problemas de tráfico para llegar, sobre todo por la inesperada avalancha de asistentes, con 250.000 bloqueados en carretera y medio millón más de jóvenes en una cita planteada sobre apenas 240 hectáreas en mitad de ninguna parte.

"Lo importante es que fue el momento en el que toda aquella generación de hippies se miraron y se dijeron: 'Un momento, nosotros no somos marginales. ¡Somos millones!'", recordaría David Crosby, miembro fundador de Crosby, Stills, Nash & Young, que fue una de las bandas estrella del cartel de un festival que, para sorpresa del mundo, se desarrolló sin violencia ni incidentes.

Articulado en tres capítulos centrales, uno por jornada del festival, "Woodstock Live" parece querer rememorar el minuto a minuto del evento con sus fotografías en color y la inclusión de los repertorios interpretados por las bandas y solistas participantes, desde que a las 17:07 horas de un 15 de agosto de 1969 Richie Havens fue el primero en subirse a las tablas.

Así es fácil componerse no solo una imagen visual, sino también sonora, de los muchos momentos de los que constó el festival, algo especialmente importante habida cuenta de que, como indica Lang en su prólogo, en un tiempo sin internet ni teléfonos móviles, la música era la mejor forma de transmitir su mensaje de paz.

Ravi Shankar, Arlo Guthrie, Joan Baez, Santana, Grateful Dead, Creedence Clearwater Revival, Sly & The Family Stone, The Who, Jefferson Airplane, Joe Cocker, The Band... Y, cómo no, Jimmy Hendrix, el gran colofón.

Bitoun analiza el momento vital y musical de cada uno de ellos cuando llegaron a ese escenario y, sobre todo, la calidad de su paso por el mismo con un lenguaje que derrocha más energía presente que de pasado, como cuando rememora la actuación de Janis Joplin, uno de los iconos del festival, junto a su nuevo guitarrista, John Till.

"En este concierto del sábado noche, sentimos en todo momento la fuerte complicidad entre ambos. Joplin busca apoyo y energía en Till, que responde a cada una de sus vocalizaciones 'bluesy' con brillantes invectivas eléctricas. Pese al lamentable estado en que se encuentra, Janis ofrece una actuación soberbia, comparable en color musical a un Otis Redding que hubiera confiado la guitarra a Hendrix", escribe el autor.

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