SÁNCHEZ FERLOSIO

Una lupa y una agenda, el legado de Sánchez Ferlosio a la Caja de las Letras

Una lupa, símbolo de la curiosidad que le acompañó hasta su muerte, y una agenda, son los objetos de Rafael Sánchez Ferlosio (1927-2019) que su viuda, Demetria Chamorro, ha depositado este miércoles en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes.,Unos objetos simbólicos que ha introducido en la caja número 1176 de la antigua cámara acorazada de la sede del Instituto Cervantes, que se volverá a abrir el 4 de diciembre de 2029.,La lupa representa "el esfuerzo de Rafael por

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 20:42

Una lupa, símbolo de la curiosidad que le acompañó hasta su muerte, y una agenda, son los objetos de Rafael Sánchez Ferlosio (1927-2019) que su viuda, Demetria Chamorro, ha depositado este miércoles en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes.

Unos objetos simbólicos que ha introducido en la caja número 1176 de la antigua cámara acorazada de la sede del Instituto Cervantes, que se volverá a abrir el 4 de diciembre de 2029.

La lupa representa "el esfuerzo de Rafael por escribir hasta el día anterior a su muerte", ha explicado Chamorro, que ha recordado cómo el escritor iba con la lupa a todas partes, e incluso se acostaba con ella por la noche.

"Ya no podía leer y le costaba mucho escribir pero la curiosidad y el interés no lo había perdido", ha recordado.

El segundo objeto es una agenda que Sánchez Ferlosio comenzó a rellenar, en la que anotaba palabras a las que añadía un texto con un pulcra y cuidada caligrafía.

"La noche es huera y hueca y vacua y vana, noche vacía, buena consejera, la buena consejera, sola, callada, descampada y santa" es parte del texto que acompaña a la palabra Noche, página por la que estaba abierta la agenda en el acto celebrado en el Cervantes.

Un acto al que el escritor no habría asistido si se hubiera hecho estando vivo. "Seguramente Rafael me reñiría por haberme prestado a esto", ha reconocido su viuda.

"No sé exactamente, no he llegado saber nunca por qué le producía tanto agobio cualquier celebración. Le resultaba incomprensible que nadie pudiera estar entusiasmado por su obra. Decía que 'El jarama' era malísimo, solo un estudio", ha agregado Chamorro.

Pero también ha asegurado estar encantada por haber llevado el legado, porque es una forma de que su recuerdo sea accesible para todo el mundo, incluida su nieta, a la que el escritor adoraba.

Unos objetos que no son los primeros de Sánchez Ferlosio que están en una de las cámaras del Cervantes, como ha recordado su director, Luis García Montero.

Se refirió al legado que dejó Víctor García de la Concha, director del Cervantes entre 2012 y 2017. Entregó una "carta conmovedora" que Sánchez Ferlosio le escribió en 2005 y que ni su viuda llegó a leer, como ella ha resaltado hoy.

Tras la entrega del legado se ha celebrado un homenaje a Sánchez Ferlosio en el que tanto su viuda como algunos amigos han leído textos suyos.

Demetria Chamorro ha leído "A modo de epílogo"; Tomás Pollán, "El reincidente"; Gabriela Ybarra, un fragmento del capítulo V de "Industrias y andanzas de Alfanhuí"; José Andrés Rojo, dos de sus pecios; Alejandro Pradera, los apartados XXIV y XXV de "Mientras los dioses no cambien, nada ha cambiado"; Miguel Ángel Aguilar, "La hipótesis del Belgrano" y José Luis Pardo, "Vendrán más años malos y nos harán más ciegos".

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