ÓPERA LICEU

Una cinematográfica "Katia Kabanova", con Patricia Racette, toma el Liceu

La soprano norteamericana Patricia Racette protagoniza en el Gran Teatro del Liceu a partir del próximo día 8 la ópera "Katia Kabanova", del checo Leos Janacek, considerada como una pieza de referencia de la liberación de la mujer, con un ritmo "cinematográfico" y una "teatralidad espectacular".,La versión que recala en el coso de la Rambla, una producción de la English National Opera (ENO), cuenta con la dirección de escena del también norteamericano David Alden y la mu

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 15:11

La soprano norteamericana Patricia Racette protagoniza en el Gran Teatro del Liceu a partir del próximo día 8 la ópera "Katia Kabanova", del checo Leos Janacek, considerada como una pieza de referencia de la liberación de la mujer, con un ritmo "cinematográfico" y una "teatralidad espectacular".

La versión que recala en el coso de la Rambla, una producción de la English National Opera (ENO), cuenta con la dirección de escena del también norteamericano David Alden y la musical de Josep Pons, mientras que otros cantantes que acompañarán a Racette son el tenor austríaco Nikolai Schukoff y la mezzosoprano inglesa Rosie Aldridge.

La obra se ha convertido en una referencia de la liberación de la mujer, con una protagonista principal, Katia, víctima de su suegra Marfa Kabanova, una mujer cruel, que refleja la condición humana.

Los tres actos de "Katia Kabanova", con una duración de 1 hora y 45 minutos, siguen el libreto del mismo compositor, inspirado en "La tempestad" del dramaturgo ruso Aleksandr Ostrovski.

Patricia Racette ha mantenido hoy en rueda de prensa que es un "privilegio" poder actuar en una obra de estas características, "una de las más increíbles" en las que ha participado y ver "cómo evoluciona un personaje que entra en conflicto con ella misma, que lleva el conflicto dentro, entre lo que son sus deseos y lo que es correcto o no".

A su juicio, la historia muestra el "viaje interior de un personaje único en el entorno en el que vive, una mujer que sueña, que tiene una libertad interior que no vemos en otros personajes", alguien que "busca una existencia diferente".

También ha alabado la música de Leos Janacek, el máximo representante de la ópera checa del siglo XX, quien compuso la ópera en los años veinte, "con una teatralidad espectacular, sobrecogedora por su orquestación, algo único, que no tiene nada que ver con Puccini y similares, llena de ambigüedades, y que hace entrar al público en su interior, encontrando cada persona un significado".

La soprano ha afirmado que es "una gran catarsis colectiva y cantarla en esta producción que raya la perfección es como conseguir estar en un trozo de cielo".

En sus declaraciones, por otra parte, no ha dejado pasar que en el mundo actual se han dado muchos pasos en favor de la liberación de la mujer, pero también "se dan pasos hacia atrás como en Estados Unidos", donde ha pedido que mañana la gente vote -ella lo ha hecho por correo- "porque allí muchas cosas están cambiando a peor".

David Alden, gran conocedor de las obras de Janacek, ha sostenido que "Katia Kabanova" muestra una "sociedad encorsetada" y que se trata de una "ópera liberadora, muy compleja".

A la vez, ha aseverado que el compositor checo es "único, muy diferente a todos los demás" y ha confesado que siente por él una "pasión especial".

En el caso de esta ópera, ha indicado que es "seguramente la mejor que escribió, la más romántica, apasionada y que engancha al público enseguida" y que "reúne la tragedia de Puccini y la rabia de Beethoven".

"Cuando uno ve la obra -ha proseguido- se da cuenta de que podría ser una obra de teatro o una película. Es como si Janacek hiciera guiones de películas antes de que existiera el cine sonoro. Todo lo ves sin intervalos, descansos, con un ritmo impactante, trepidante".

En esta versión, además, ha optado por "eliminar todo lo innecesario" en aras a "emular la fuerza que tiene la música y el texto, una obra que se centra en el movimiento, en la luz, el color, con una sensación como de sueño".

Ha asegurado, incluso, que es una "obra que cambia la vida de las personas" y ha confesado que a él "le ha ayudado a pagar sus facturas".

El maestro Josep Pons ha admitido que poder estar al frente de la dirección musical es "un regalo" y ha señalado que el compositor checo "piensa en clave de teatro siempre, con una música rapsódica, con unas voces que están como conversando, lo que lleva a la impresión de que van por su lado y que la música rellena los vacíos que dejan estas voces".

Este hecho, advierte, "crea dificultades porque los cantantes cogen una inercia, no dependiendo de la orquesta, y nosotros, los músicos, debemos ponernos por en medio, pero eso da frescura".

Por su parte, el tenor Nikolai Schukoff ha incidido en que el estilo de Janacek "es como de película moderna, como de thriller" y que "nunca presenta un aria larga, sino que va cambiando de tema a sentimiento con mucha velocidad, cambia el estilo melódico y la orquestación, pero el maestro Pons es capaz de arrancar a la orquesta todos estos colores tan interesantes".

Convencido de que el mundo iría mejor si la educación fuera vista como un pilar fundamental en todos los países y se diera a la música una especial relevancia, Schukoff ha invitado a los barceloneses a acudir al Liceu a ver una ópera que "emociona" y que "es una buena alternativa a una película de Hollywood, sobre todo por su dirección y puesta en escena".

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