JAZZ SAN SEBASTIÁN (Previsión)

Supernoche "all stars" tras una tarde en familia con Caetano Veloso

Ana Burgueño

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 02:40

Ana Burgueño

Caetano Veloso y sus hijos han recibido este jueves al público de San Sebastián como en su propia casa, en un ambiente tan cálido, tan recogido, que dejar el Kursaal ha sido como salir a la intemperie. Pero esperaba la plaza de la Trinidad, que ha dado un vuelco al sosegado comienzo de esta segunda jornada del 53 Jazzaldia.

La contundente propuesta que ha reunido en un mismo proyecto a músicos como Robert Glasper, Terrace Martin y Christian Scott ha sido la artífice de ese cambio de registro, al que ha contribuido también el jovencísimo e hiperactivo Jacob Collier que les ha precedido en el emblemático escenario de la Parte Vieja.

Han sido el contrapunto a una tarde con el "Ofertório" del artista brasileño, un disco editado este mismo año que ha grabado con sus hijos Moreno, Zeca y Tom Veloso, el primero por encima ya de los 40, y los dos pequeños lejos aún de la treintena.

Los Veloso han ofrecido un menú de degustación de bocados cortos, exquisito a juzgar por los aplausos, con casi una treintena de temas en los que las viejas canciones de su padre, como "Boas vindas", "Genipapo absoluto" y "Oraçao ao tempo", se han intercalado con temas firmados por los hijos.

Aunque entre los Veloso se comparte trabajo, y en algunos casos uno se ha encargado de poner letra a la música pensada por el otro, como "Un so lugar", que escribió Tom y musicó Moreno.

"Todo homen" ha sido de las primeras en sonar, un canción de Zeca, que sin ser el más joven es el novato de esta gira acústica, en la que prácticamente interpretan el disco al completo, incluida la canción que le da nombre, un tema que Cateano, el único no religioso de los cuatro, compuso para la misa del 90 cumpleaños de su madre.

En esa sala de estar abarrotada que ha sido el auditorio del Kursaal, la audiencia conocedora del repertorio del padre ha descubierto el trabajo de los hijos, muy en la estela de este referente indiscutible de la música brasileña, que con "Ela e eu" ha homenajeado a las madres de sus chicos, a la de Moreno y a la de Zeca y Tom.

"Força estranha" y "How BeautifulCould a Being Be" han sonado en la despedida, que ha llegado de verdad con los bises, entre ellos dos temas ajenos, la "Noche de ronda", de Agustín Lara, y "Deusa do amor", de Olodum.

La calma, sin embargo, no ha tenido ni el menor espacio en la plaza de la Trinidad, donde un sexteto de "all stars" reunido bajo el nombre R+R = NOW se han dado el gusto de cerrar su gira en San Sebastián con todo un conciertazo.

Tras esa fórmula matética, que evoca la máxima de Nina Simone de que un artista debe reflejar su tiempo en su trabajo (reflect + respond), se encuentran el pianista Robert Glasper el trompetista Christian Scott, el cantante y saxofonista Terrace Martin (también al vocoder), el bajo Derrick Hodge, el batería Justin Tyson, y a los sintetizadores y los ritmos Taylor McFerrin, hijo de Bobby McFerrin.

Cada uno ha demostrado ya su talento por separado y con este proyecto, materializado en el álbum "Collagically Speaking", han reafirmado que también pueden hacerlo juntos, sin codazos, compenetrados y cómplices.

Y respetuosos en el momento estelar de cada uno. Tras un inicio con un tema de Herbie Hancock que han conectado con "Colors in The Dark" de su proyecto conjunto, a McFerrin lo han dejado solo para "Change of Tone", con el que se ha pegado una extraordinaria cabalgada de percusión bucal.

Los seguidores de Christian Scott habrán quedado más que satisfechos con el pedazo de solo que ha interpretado en ese tema de arranque. De los demás, otro tanto de lo mismo.

Potentes y rítmicos han conseguido levantar a mucha gente de sus asientos y ya, cuando la gente bailaba bajo el escenario, se han entregado a un juego improvisado para implicar al resto del público que llenaba la plaza.

Jacob Collier, que comenzó como fenómeno en Youtube y ha acabado apadrinado por Quincy Jones, ha sido el encargado de calentar en la Trini, con una combinación de trabajos propios con versiones muy personales de temas como "In my room", de los Beach Boys, que da título a su disco de debut, y "All The Lonely People", de los Beatles, con la que ha dicho adiós.

Este músico, que en agosto cumplirá 24 años y que parece capaz de tocar cualquier instrumento que le caiga encima, podía él solito con todo en las giras, pero en esta ocasión, por primera vez, ha salido acompañado, por Rob Mullarkey (bajo), Pedro Martins (guitarra) y Christian Euman (batería).

Más cerca de pop-rock que de otros géneros, Collier había levantado muchas expectativas. Quizá en este 53 Jazzaldia no haya seducido a todos.

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