FESTIVAL SANTANDER

Sir Simon Rattle defiende la educación al público como parte del espectáculo

El director de la Orquesta Sinfónica de Londres, sir Simon Rattle, ha manifestado hoy que le encanta el público, pero cree que hay que educarlo porque supone "una parte del concierto" y del espectáculo.

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 13:57

El director de la Orquesta Sinfónica de Londres, sir Simon Rattle, ha manifestado hoy que le encanta el público, pero cree que hay que educarlo porque supone "una parte del concierto" y del espectáculo.

Ratlle dirige por primera vez en España a la Orquesta Sinfónica de Londres, y lo hace en el Festival Internacional de Santander (FIS), con los conciertos de ayer y hoy.

En una rueda de prensa que ha ofrecido a los medios de comunicación, ha considerado que su paso a la Orquesta de Londres, después de 16 años en la Filarmónica de Berlín, es algo natural en un mundo de cambios. "Vivimos en un mundo nuevo y hay que hacer cosas nuevas", ha reflexionado.

Ha señalado que, pese a que lleva solo dos meses, "enseguida se ha producido la sincronización del latido del corazón" entre él y su nuevo grupo.

Desde su punto de vista, todas las orquestas "necesitan trabajar" y "crecer", algo que se logra "con inspiración" y, de la Sinfónica de Londres, ha destacado que mira al futuro y se renueva.

Rattle se siente "muy afortunado" de estar al frente de uno de los mejores conjuntos sinfónicos del mundo y ha indicado que a algunos de los músicos los conoce desde hace muchos años y tienen una relación longeva, desde la juventud.

Ha agregado que la Filarmónica de Berlín ha fichado para reemplazarlo a un director "extraordinario", Kirill Petrenko, con cuyo trabajo está "esperanzado" y que cree que garantiza el futuro.

También ha recalcado que "no hay una Champions League" de orquestas, de modo que "nadie está pendiente de si se marca gol o no". "Lo importantes es que cada orquesta tiene diferentes músicos y aporta diferentes cosas a la música", ha abundado.

Además, ha comentado que, como director, "siempre se recibe mucho más de lo que se da", ha reivindicado al público y ha asegurado que le "encanta" independientemente del tipo que sea: entendido o lego en cuestiones musicales.

Lo que sí defiende es que se eduque al público para que tome conciencia de que es parte del espectáculo. Según ha dicho, hoy en día no hay muchos sitios en el mundo "donde 2.000 personas puedan estar en silencio y quietas durante los 80 minutos que dura un concierto".

Ha contado que durante un concierto que dio en nueva York con la Orquesta de Berlín, los músicos se perdieron en el primer movimiento porque había mucho ruido de gente murmurando, estornudando o roncando.

Y ha insistido en la "responsabilidad" de recordar al público que forma parte del espectáculo. "Hay que hacerlo de una manera diferente a cuando le decimos a los niños que hay que comer verduras, porque el público se enfada", ha advertido.

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