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LA RIBOT DANZA

La Ribot estrena "Happy Island", una obra con bailarines discapacitados

Color, vida, movimiento, un canto a la libertad y al deseo. Así define María José Ribot (La Ribot) su espectáculo "Happy Island",

Agencia EFE Madrid

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 17:27

Color, vida, movimiento, un canto a la libertad y al deseo. Así define María José Ribot (La Ribot) su espectáculo "Happy Island", una pieza arrolladora en la que incluye a personas con discapacidad física o intelectual, y con la que se abre la sexta edición del Festival ÍDEM 2018 en La Casa Encendida.

La Ribot, una artista icónica que despuntó en el Madrid de los 80 con sus danzas y performances, Premio Nacional de Danza en 2000 o Medalla de Oro de las Bellas Artes, hace posible así el sueño de estos bailarines, con su danza inclusiva, en una obra que comenzó en 2017 y que se estrena en Madrid esta noche.

Un proyecto que comenzó en la isla portuguesa de Madeira, donde la artista viajó tras ser invitada por Henrique Amoedo, director de la compañía 'Dançando Com Difernça', que trabaja con artistas discapacitados, para que conociera a tres chicas y saber si éstas querían trabajar con ella en un proyecto.

Pero la idea, según relata La Ribot, se fue liando y ampliando "para muy bien" y de tres chicas se pasó a toda la compañía.

"Se fue generando tan buen trabajo -argumenta la artista. Lo pasamos tan bien. Vi como movían sus cuerpos, su deseo. Sentí allí muchas de las cosas de la vida que yo pienso, y decidí meterme con todo el grupo de lleno, pero como no podíamos salir todos, hicimos una película que se desarrolla en un bosque y que se proyecta con el espectáculo, y así salen todos", añade.

"Fue un ambiente de trabajo maravilloso en una isla, en medio de la naturaleza, con artistas que son buenísimos, con los que Amoedo ha hecho un trabajo fantástico, potenciando su singularidad. He disfrutado mucho. Me lo he pasado 'teta', la verdad", subraya la coreógrafa.

En 2001 Henrique Amoedo creó en Madeira un proyecto de danza para que cualquier persona con discapacidad pudiera ser bailarín.

Así, en la obra que se estrena esta noche, la Ribot también ha incluido la belleza de esta isla volcánica que, según dice, la transportó.

"La belleza de la isla, su naturaleza está en el espectáculo, y la bondad de esta gente y su profesionalidad", explica.

"Además he querido explotar sus deseos -sostiene-, sus gestos de libertad, porque el sexo y el deseo son algunos de los grandes tabúes en personas con discapacidad, siempre las familias se ponen nerviosas con estos temas porque están conectados con la idea de autonomía y por eso yo me lanzo con el deseo porque me parece fundamental tratarlo y abrirlo".

"Happy Island", que ya se estrenó en el Festival de La Bàtie de Ginebra, donde trabaja y reside La Ribot, es un espectáculo para todos los públicos", concluye la artista.

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