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FESTIVAL SAN SEBASTIÁN OZON

Ozon: "Tengo más de 50 años y más ternura" para rodar hoy "Verano del 85"

Tras rodar la durísima y reveladora "Gracias a Dios" (2018), François Ozon necesitaba "algo más ligero". Recordó una novela de amores homosexuales que había leído de jovencito, "Dance On My Grave", de Aidan Chambers, y pensó que siempre se quedó con las ganas de verla convertida en película.,Así que decidió rodarla. Ahora. "Antes me sentía demasiado cerca de los personajes, necesitaba distancia, tengo más de 50 años y más ternura. Si la hubiera hecho entonces habría

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 16:34

Tras rodar la durísima y reveladora "Gracias a Dios" (2018), François Ozon necesitaba "algo más ligero". Recordó una novela de amores homosexuales que había leído de jovencito, "Dance On My Grave", de Aidan Chambers, y pensó que siempre se quedó con las ganas de verla convertida en película.

Así que decidió rodarla. Ahora. "Antes me sentía demasiado cerca de los personajes, necesitaba distancia, tengo más de 50 años y más ternura. Si la hubiera hecho entonces habría sido más violenta", ha explicado el realizador francés vía satélite en una rueda de prensa en el Kursaal a la que no ha podido asistir por el positivo en coronavirus del actor Felix Lefebvre, con el que cenó días atrás.

A la espera de los resultados de su test, Ozon se mantiene en París, lo que no ha sido impedimento para conectar virtualmente con el Festival de San Sebastián, donde es un "imprescindible": cinco veces nominado y una vez ganador de la Concha de Oro por "Dans la maison" (2012).

Entre Lefebvre, frente a él en otro plasma, y Ozon, físicamente sentado (y con una pierna rota), el joven Benjamin Voisin, que ha mantenido el "pabellón" de la película bien alto a base de sonrisas.

"Cuando releí la novela de Chambers -ha dicho Ozon- vi que contenía muchos temas de los que yo he introducido siempre en mi cine. Me pareció que era un momento ideal para hacer una adaptación que, por cierto, es bastante fiel al libro".

No obstante, ha añadido, "el tiempo pasado aporta un elemento de nostalgia, un sentimiento que creo que nos es muy cercano ahora por lo que nos está ocurriendo con esta pandemia, como si esa época de los años 85 fuese un momento 'bendito' que nos permitía ir a cualquier lado y besarnos y disfrutar de una manera más normal".

La película es un viaje al verano de 1985 cuando Alexis (Lefebvre), que roza los 16 años y vive en un hogar modesto, de padre estibador y proletario y madre depresiva, toma prestado el barco de un amigo y vuelca, en plena tormenta, en la costa de Normandía.

Cuando ya se ve perdido, aparece otra embarcación que maneja el experimentado David, un muchacho de 18, divertido y guapísimo, que le salva la vida. Su padre ha muerto recientemente y su excéntrica madre regenta una próspera tienda de efectos náuticos.

Entre ellos surge una amistad que acaba en romance, un primer amor explosivo y excluyente hasta que una chica (o tal vez el aburrimiento) viene a quebrar la armonía; entonces, una promesa y un suceso trágico enmarañan el cuento de hadas.

"Lo que más me gustó del libro era que no problematizaba la homosexualidad, era simplemente una historia de amor que podría haber sido entre dos chicas o entre un chico y una chica, el tema no era ese, sino como confrontar dos conceptos del amor, dos personajes que no bailan con la misma música".

Ozon destaca que, hasta ese libro, todo lo que había leído sobre el tema eran representaciones "dolorosas, ligadas a la culpabilidad".

"En el 84 empezó a llegar el sida, además. Todo representaba un peso, un problema. La historia no evoluciona hacia el drama porque ser dos chicos, sino que encara la historia de amor de forma natural y sencilla", resume el director de "Franz" (2016).

Desde su convalecencia en París, Lefebvre explica que Voisin y él estuvieron trabajando los personajes dos meses, "nutriéndose" uno del otro, tanto en lo personal como en lo profesional, lo que les allanó mucho el camino de esa complicidad que salta a la vista en la pantalla.

Voisin, por su parte, agrega que quiso meter a su personaje en 2020, a pesar de que la historia ocurre en 1985; "eso fue lo más interesante -ha considerado-, cómo se mezclaron las épocas".

Otro de los ejes de la cinta es su banda sonora, la de la adolescencia del propio Ozon, declarado fan de The Cure hasta el punto de cambiar el título de la película (que se iba a llamar 'Verano del 84') para poder tener el permiso de Robert Smith y usar su canción "In Between Days", que se estrenó un año después.

"Ha sido un placer volver a ese periodo y recuperar esos fragmentos de música que me provocan nostalgia", ha dicho Ozon.

También ha explicado que, esta vez, en lugar de abrir la puerta de la habitación de los chicos en su primer acto sexual juntos, como suele hacer en sus películas, el sexo se quedó fuera.

"Fue una decisión muy consciente. De hecho, rodamos una especie de 'kamasutra' gay, a ver cómo quedaba y nos moríamos de risa, no tenía sentido. Era el punto de vista de Alexis; si la hubiésemos contado desde David, sí lo hubiéramos mostrado", ha dicho.

La cinta, que compite en Sección Oficial, llegará a las salas españolas el próximo 9 de octubre.

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