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MAR MÚSICAS

Kamasi Washington redime a La Mar de Músicas con su jazz renovador

Pedro Lizarán

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 01:01

Pedro Lizarán

El saxofonista tenor Kamasi Washington ha llevado este domingo a la catarsis al público del Auditorio Parque Torres en el concierto principal de la tercera jornada de La Mar de Músicas, donde ha condensado su monumental repertorio en el que ha hecho una demostración de su visión renovadora del jazz.

Si en la víspera se limitaba a considerarse únicamente el "guardián" de su música" y no el gran mesías del jazz aclamado por el público, la actuación enmarcada en su gira "Heaven and Earth" se ha adentrado en ese recorrido jazzístico salpicado de toques de la música afroamericana y espiritual.

Con una banda integrada por su padre Rickey Washington (flauta); Ryan Porter (trombón); Brandon Coleman (teclados); Tony Austin y Ronald Bruner Jr (batería) y la voz de Patrice Quinn Washington ha hecho un repaso de su discografía, con canciones como "Street fighter man" o "The rhythm changes".

Kamasi ha aparecido en un festival con poca presencia del jazz con la clara intención de quitarle esa fachada de inaccesibilidad, en la que es capaz de reunir a las personas más diversas a través de composiciones como "Oscalypso" y "Truth".

Ataviado con una túnica amarilla y entre continuos mensajes entre las seis extensas canciones que han formado su repertorio de casi una hora y media de duración, en el que ha incidido en la necesidad de entendimiento entre diferentes ("No hablo tu lengua, pero te quiero"), el saxofonista angelino ha concluido el concierto con "Show us the way" y "Fists of fury".

El saxofonista de Los Ángeles ha dejado continuo espacio a sus músicos, como el solo de Porter al trombón en "Truth" o el diálogo musical mantenido por los bateristas Tony Austin y Ronald Bruner Jr en "Show us the way".

Con esta última canción ha terminado de redimir a los espectadores de un final apoteósico en el que el solo de saxo de Washington ha cerrado una hora y media de jazz aderezado con golpes de psicodelia, funk, afrobeat, soul o hip hop.

Previamente, el antiguo cuartel del CIM ha acogido la actuación del director de orquesta, compositor y pianista portugués Rui Massena, atrapado en el limbo entre la música clásica y el pop, que ha mezclado ambos estilos con una base rítmica formada por bajo y batería y las melodías de su piano y el violín.

En formato de cuarteto y con una puesta en escena intimista y sobria, Massena ha presentado varias canciones de "III", publicado por Deutsche Grammophon, un disco que recurre a la experimentación para ir más allá del universo clásico, con toques de sintetizadores.

El músico luso también ha dejado hueco para interactuar con el público, al que ha pedido que diera la nota de una composición diferenciando entre los agudos de las mujeres y los graves de los hombres, y para recorrer su discografía anterior, con composiciones como "A estrada", en la que versiona el poema de su compatriota Fernando Pessoa.

Finalmente, en una abarrotada plaza del Ayuntamiento ha irrumpido la argentina Miss Bolivia, un proyecto musical que fusiona los estilos urbanos de cumbia, hip hop, dancehall, electro reggae y pop combinando la frescura y provocación de lo digital con la potencia de los ritmos y elementos originarios.

Miss Bolivia es además una de las voces más prominentes del grito por la igualdad de género en Argentina, retomando su mayor éxito, Psicóloga, feminista, productora, cantante y líder de la banda, María Paz Ferreyra es además la voz del movimiento por la igualdad de género en Argentina.

La cuarta jornada del festival traerá este lunes uno de los momentos más emotivos, cuando un clásico en las noches veraniegas cartageneras, el maliense Salif Keita, que ha anunciado su retirada de las grabaciones de discos tras su último trabajo, "Un autre blanc" (2018), recoja el Premio La Mar de Músicas 2019.

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