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Joan Matabosch, director artístico del Teatro Real: "Los teatros deben contribuir a abrir la sensibilidad del público"

Joan Matabosch, director artístico del Teatro Real: Los teatros deben contribuir a abrir la sensibilidad del público

Europa Press

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 11:32

El director artístico de Teatro Real de Madrid, Joan Matabosch, considera que los teatros deben realizar una contribución "crucial" y "discreta" a la "evolución del gusto colectivo" y a que los espectadores cada vez estén más "abiertos a la sensibilidad" de la ópera.

Así lo ha asegurado durante el taller '¿Cómo montar una temporada de ópera?', impartido dentro del curso 'La ópera en su multiplicidad. Aprender a ser mortal' de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), celebrado esta semana en el coliseo madrileño, en el que también denominó como "fundamental" que la programación teatral posea "un discurso muy potente que se note poco".

Asimismo, indicó que, a su juicio, otra de las labores del teatro es "habituar al público a redescubrir una obra que ya ha visto y no a recordarla".

"Se trata de abrir la sensibilidad hacia lo nuevo y hacia otras estéticas para ver las obras de otra manera, no se trata de rememorar cómo ha sido de bella una obra siempre o de volver a disfrutar de las expectativas que se han generado en torno a ella", apostilló.

En este sentido, el director de coordinación artística del Teatro Real, Konstantin Petrowsky, destacó la función del director artístico como responsable de crear un programa "equilibrado" para obtener un resultado de títulos "interesante" a lo largo de la temporada.

Por otra parte, Matabosch afirmó que el director de escena es el encargado de lograr que una obra "inquiete" a los espectadores porque si no "no está haciendo su trabajo". "No son solo melodías bonitas, una obra tiene que interrogar al público", subrayó.

Así, explicó que es el director artístico el que propone un determinado director de escena para una obra concreta, con el objetivo de asegurar que "la entiende y la siente", así como que es el "candidato óptimo".

En este sentido, aseguró que existen perfiles muy diferentes entre los directores artísticos, así como que no existen unos estudios concretos para desempeñar ésta profesión.

"No hay un perfil concreto, tiene que ver con la personalidad y la cultura de un sujeto concreto. Si tuviera que recomendar una carrera para ser director artístico sería la de psiquiatría", bromeó.

UNA PROGRAMACIÓN FIJADA CON CUATRO AÑOS DE ANTELACIÓN

Matabosch diferenció entre el teatro con un modelo 'stazione', que ofrece espectáculos con bailarines y músicos externos y fija su programación con cuatro años de antelación; frente al modelo 'de repertorio', en el que se fijan los títulos con menos tiempo porque, tal y como ha explicado, los interpretan personas que forman parte de la plantilla de los teatros que se acogen a este sistema.

Sin embargo, resaltó que el sistema 'de repertorio' ha evolucionado y que en la actualidad establece su programación con dos o tres años de antelación debido a que "muchos artistas exclusivos de un teatro forman sus propias compañías para cantar en otros espacios y acaban desvinculándose del mismo".

Así, explicó que el Teatro Real se acoge al modelo de funcionamiento 'stazione', a su juicio "el mejor sistema del mundo", con el que busca determinados artistas para producciones concretas "con el tiempo suficiente para el artista, si es internacional, pueda acudir al espectáculo".

En esta línea, Matabosch señaló que un teatro "puede y debe" asumir riesgos y establecer un "objetivo ambicioso" para ampliar su repertorio, estableciendo siempre "un alquimia".

Por su parte, Petrowsky, considera que los títulos arriesgados funcionan mejor en el sistema 'stazione', así como que son más complicados en el 'de repertorio', que "únicamente consigue hacer tres funciones de un mismo título en una temporada".

Matabosch destacó la importancia de "tener capacidad de reacción" cuando sea cae una obra programada desde hace tiempo o cuando algún aspecto de la misma falla en el último momento.

"No hay que empeñarse en desarrollar un proyecto cuando no se tiene todo lo que le da sentido. El problema es basarlo todo en un nombre de un cantante porque si se te cae eso, se te cae todo", indicó.

EL PÚBLICO, MÁS IMPORTANTE EN ESPAÑA QUE EN EL RESTO DE EUROPA

Matabosch aseguró que, en España, el público y la compra de entradas son dos de los elementos que más influyen en el mantenimiento de un teatro, mientras que en el resto de Europa, los teatros reciben un 90 por ciento de subvenciones, que "cubren la mayor parte de los gastos".

En concreto, el Teatro Real recibe un 25 por ciento de subvención pública y un 26 por ciento de ayudas económicas del sector privado, mientras que el dinero recaudado de la venta de entradas supone más del 40 por ciento y el 10 por ciento restante proviene de patrocinio.

Matabosch recordó que 2018 fue el primer ejercicio en el que los ingresos privados superaron a la subvenciones públicas, algo que calificó de "muy fuerte". En este sentido, explicó que el "escaso" porcentaje de subvención es el factor fundamental que determina el precio de una entrada. "Si suben las subvenciones, el precio de la entrada baja y viceversa", ha apostillado.

Asimismo, destacó la necesidad de establecer estrategias de marketing y captación de público, entre las que se encuentran el precio fijo de 19 euros a los menores de 30 años y la posibilidad de inscribirse en 'Amigos del Teatro Real'.

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