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JAUME PLENSA (Entrevista)

Jaume Plensa lleva también sus cabezas y rostros a la galería Pilar Serra

Jaume Plensa, el artista español con más proyección internacional, inaugura hoy una exposición, con un conjunto de rostros, en la galería Pilar Serra que completa la muestra de sus cabezas de mujer, del Palacio de Cristal del Retiro, y de "Julia", la escultura de 12 metros, en la plaza de Colón.,Plensa (Barcelona, 1955), que ha querido invitar con sus esculturas en Madrid a la contemplación y al silencio en medio del ruido desde diferentes espacios públicos

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 12:25

Carmen Sigüenza.

Jaume Plensa, el artista español con más proyección internacional, inaugura hoy una exposición, con un conjunto de rostros, en la galería Pilar Serra que completa la muestra de sus cabezas de mujer, del Palacio de Cristal del Retiro, y de "Julia", la escultura de 12 metros, en la plaza de Colón.

Plensa (Barcelona, 1955), que ha querido invitar con sus esculturas en Madrid a la contemplación y al silencio en medio del ruido desde diferentes espacios públicos, se mete ahora en una galería, con tres esculturas de bronce de gran formato, tres grandes dibujos de rostros y una escultura de acero inoxidable y mármol de un cuerpo con letras, otra de las fijaciones del escultor.

"Es un exposición pequeña, pero bonita, de tres bronces de 2,20 metros que siguen la misma historia de 'Invisibles', las cabezas del Palacio de Cristal, y de 'Julia' , pero ahora en color oscuro, y es una forma de aproximarme al retrato, pero con estos bronces muy arcaicos", explica Plensa a Efe.

Todas las obras expuestas en la galería están realizadas entre 2017 y 2018, y tienen como protagonista la cabeza y el rostro.

"La cabeza, si se medita -argumenta-, es el gran resumen del cuerpo, todo lo más importante ocurre en tu imaginación. La cabeza es el gran edificio que la protege y alberga, después los ojos, la nariz y la boca, la capacidad de ver, mirar y hablar, y tenemos los extremos, que son los dedos, con la capacidad de acariciar".

"Y puedes acariciar mirando lo invisible -continúa-, como las escultura del Palacio de Cristal. Nunca hubiera imaginado hacer algo invisible en una exposición, es muy importante para mí, porque puedes construir el silencio en temas como la escultura, que me obsesiona", argumenta este artista plástico, que tiene obra repartida por medio mundo.

El escultor dice que no ha tenido obra en Madrid antes, y que volver a esta ciudad está siendo una experiencia "maravillosa".

"Estoy muy feliz, todavía no he salido del Palacio de Cristal e instalar mi escultura en Colón es un acto de valentía. Es un punto en Madrid que lo ha agradecido, porque era una zona de riesgo, en una plaza con muchas lecturas políticas", subraya.

Y ahora Plensa se mete en un pequeño espacio con su nueva propuesta, en una galería donde ya ha expuesto en dos ocasiones, la primera de ellas en 2005, con la muestra de obra gráfica "Anónimos", y en 2010 con "Obra sobre papel", con dibujos de medio y gran formato.

"Esta exposición me gusta mucho porque representa un mundo más íntimo, en contraste con los espacios públicos y las cabezas transparentes o blancas. Son cabezas oscuras, contundentes y emotivas que parecen que están instaladas como en un antiguo depósito", recalca.

Pero Plensa también tendrá obra en la próxima edición de ARCO, que comienza a finales de este mes, y será en su prestigiosa galería Lelong de París, donde expondrá una escultura hecha en bronce de letras, con distopías y alfabetos, y un grabado de gran tamaño, de cuatro metros, de 2016.

"La escultura es nueva, nunca había trabajado las letras a ese tamaño en bronce, y aporta como candor, algo más de ensueño con material muy cálido", desvela.

Plensa ha tomado siempre el cuerpo como fuente para sus ideas, al igual que las letras, los números, y el silencio frente al ruido, en una búsqueda constante de belleza y espiritualidad.

Y estas exposiciones en Madrid, como la gran antológica que le dedicó a finales del pasado año el Macba en Barcelona, no es algo frecuente en España, porque este artista plástico lleva décadas triunfando en todo el mundo.

Ahora, tras esta inauguración, volverá a Nueva York para acabar de montar una pieza en una nueva zona del barrio de Chelsea, Hudson Yards, delante del río, en el "lobby" de un edificio.

"Es como un espacio público, y voy a instalar dos esferas gigantes de distintos alfabetos suspendidos que, según vas subiendo por las escaleras mecánicas, las vas viendo desde diferentes puntos de vista. Es como un viaje planetario, que se puede ver desde una entrada donde están las grandes compañías financieras, un lugar por donde pasa mucha gente, que se podrá sentir como el pequeño príncipe volando entre planetas", concluye.

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