ELVIRA DE HIDALGO

La fosa común deja de acechar a la soprano turolense Elvira de Hidalgo

José Luis Sorolla

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 1' Actualizado 03:27

José Luis Sorolla

Los restos mortales de la soprano Elvira de Hidalgo, nacida como Elvira Juana Rodríguez Roglán, regresan hoy definitivamente a la tierra que la vio nacer, la localidad turolense de Valderrobres, después de haber estado hasta en dos ocasiones a punto de ir a parar a una fosa común en el cementerio Maggiore de Milán.

La investigadora y profesora universitaria Margarita Celma fue la que en su momento alertó a las instituciones de Valderrobres, de la que al igual que la soprano es natural, de que en 2020 caducaba el nicho en el que reposaban los restos de Elvira de Hidalgo y a partir de ese momento serían exhumados.

Elvira de Hidalgo (Valderrobres, 1891-Milán, 1980) fue en los primeros años del siglo XX una destacada soprano que brilló en papeles como el de Rosina, de El Barbero de Sevilla, considerado uno de los más importantes de todos los tiempos, y en el que resaltó con sus sobresalientes notas picadas y sus tonos sobreagudos.

Su presencia fue reclamada en los mejores escenarios mundiales del bel canto, casos de Nueva York, París, Viena, Londres o Madrid, entre otros muchos, y llegó a acompañar en Rigoletto al tenor Miguel Fleta, también aragonés.

Sin embargo, a pesar de su gran calidad, abandonó bastante pronto los escenarios y se embarcó en la enseñanza, lo que la llevó a ser la maestra que impulsó la carrera de la soprano griega Maria Callas, a quien prácticamente ya no abandonó a lo largo de toda su trayectoria artística en una relación que superó lo profesional.

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