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FESTIVAL FOTOGRAFÍA

Festival Internacional de Fotografía Latitudes muestra obra de Bernhard Wicki

'Retrospectiva' es el título de la exposición con la que el Festival Internacional de Fotografía Latitudes 2019 quiere contribuir a dar a conocer en España la obra del cineasta austríaco Bernhard Wicki que abunda en el neorrealismo surgido tras la Segunda Guerra Mundial.

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 23:25

'Retrospectiva' es el título de la exposición con la que el Festival Internacional de Fotografía Latitudes 2019 quiere contribuir a dar a conocer en España la obra del cineasta austríaco Bernhard Wicki que abunda en el neorrealismo surgido tras la Segunda Guerra Mundial.

La muestra puede verse desde hoy en la Sala de la Provincia de la Diputación de Huelva, donde se ha inaugurado esta noche en un acto que ha contado con la presencia de la diputada de Cultura, Lourdes Garrido, y del director de Latitudes, Jose Luis Ruiz.

Ruiz ha explicado que Wicki, que nació en Austria el 28 de octubre de 1919 y murió en Alemania el 5 de enero de 2000, fue "un fotógrafo que no conocíamos lo suficiente", actor y director de cine y teatro y buen conocedor del neorrealismo italiano, lo que, ha añadido, "está muy presente en sus imágenes".

La fuente de inspiración más importante para su mundo pictórico fue, sin duda, ese neorrealismo; fueron las grandes obras maestras de De Sica y Rossellini -como Ladrón de bicicletas, y Roma, ciudad abierta- las que tuvieron una influencia duradera en su trabajo fotográfico y cinematográfico.

La exposición, que cuenta con la colaboración del Goethe Institute, brinda un acercamiento a la figura de "un fotógrafo ya fallecido, poco conocido en el ámbito mundial, pero que fue sorprendido por el arte de la fotografía durante una exposición de instantáneas de Kappa, y lo abandonó todo al entender que como la fotografía nada", ha comentado Ruiz.

Lourdes Garrido ha indicado que la muestra "permite ver la historia, la evolución del trabajo de este hombre al que irremediablemente está ligado la palabra fotograma".

En los años 50, Wicki creó una obra fotográfica con una expresión artística individual que "sirvió de base para su trabajo como director"; sus fotografías proceden de viajes a Alemania, Francia, Italia, Bosnia, Marruecos, Rusia, Austria, América del Norte, así como de su residencia en Munich.

Sin temática establecida, Bernhard Wicki fotografiaba todo lo que le cautivaba visualmente: personas en su aislamiento existencial, retratos sin adornos, ciudades desiertas y alienadas, pero también paisajes poéticamente distantes.

Las fotografías dan una imagen de la época posterior a los catastróficos acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, "de alguna forma nos retrotrae a una posguerra desdichada, que sufrió toda Europa", ha apuntado Ruiz.

Sus retratos poseen un lenguaje pictórico completamente diferente, que sólo ahora han sido descubiertos entre sus propiedades, de artistas como Maria Schell o de compañeros intelectuales como Friedrich Dürrenmatt.