MÚSICA CONCIERTOS

Estudio indica que los españoles gastan una media de 52 euros por concierto

Los españoles se gastaron una media de 52 euros por concierto al que asistieron a lo largo de 2017, año en el que en total destinaron aproximadamente 162 euros para asistir a conciertos o festivales, según las conclusiones del I Observatorio de la Música en Vivo, celebrado hoy en Madrid.

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 16:41

Los españoles se gastaron una media de 52 euros por concierto al que asistieron a lo largo de 2017, año en el que en total destinaron aproximadamente 162 euros para asistir a conciertos o festivales, según las conclusiones del I Observatorio de la Música en Vivo, celebrado hoy en Madrid.

Auspiciado por la empresa líder en la comercialización de entradas, Ticketmaster, del estudio de su enorme base de datos con millones de unidades vendidas cada año se ha desprendido que el perfil medio del comprador en este país tiene entre 24 y 44 años, adquiere sus entradas de forma "on-line" (89 %) y acude mucho más masivamente a conciertos (85 %) que a festivales (11 %).

Se ha destacado además cómo desde 2013 se ha aumentado un 25 por ciento el número de entradas vendidas para música en vivo. En lo que llevamos de 2018, el gasto medio anual ya alcanza los 160 euros, solo dos euros por debajo del ejercicio completo del año anterior, pero con los meses más fuertes de ventas por delante, de septiembre a diciembre, ya que a menudo se adquieren como regalos.

Por géneros musicales, se advierte una mayor evolución de los precios en el rock adulto, que ha subido el coste de sus entradas un 123 %, por delante del pop rock comercial (60 %) y el pop comercial (49 %).

Madrid y Barcelona siguen siendo los focos principales en torno a los que se concentran los compradores, con un 15 % del total de tickets en la capital española, pero más baratos (45 euros de media), y un 8 % en la ciudad condal (54 euros de coste medio). Les sigue, con un 2,5 %, la ciudad de Valencia.

España no es solo mercado para compradores nacionales, ya que un 10 % de las entradas acaban en manos de turistas, que se gastan unos 34 euros más por ticket y acuden sobre todo a la ciudad catalana, donde el porcentaje de espectadores extranjeros se eleva al 16 %, frente al 4 % de Madrid.

Aunque se rozan las 190 nacionalidades distintas, los británicos cubren cerca de la mitad de las entradas en manos de extranjeros, seguidos de Francia (14 %), y acuden sobre todo a disfrutar de electrónica (33 %), "indie" (19 %, pero no "indie" español, que no tiene representación entre estos oyentes) y pop rock comercial (12 %).

Aunque el precio medio de las entradas que se consumen en España es de 52 euros, casi la mitad de los compradores adquieren normalmente dos entradas, así que el gasto medio por transacción es de 106 euros.

Según ha anticipado Ticketmaster, esa cifra se ha elevado a 56 euros en lo que llevamos de 2018, con un gasto medio por transacción de 108 euros por dos entradas.

El I Observatorio de la Música en Vivo ha acogido una mesa redonda con varios responsables de Ticketmaster: su presidente, Eugeni Calsamiglia; Celia Carrillo, directora de Márketing, y Sergio Castrodeza, director de Operaciones.

También han participado como ponentes Patricia Gabeiras, doctora en Derecho de la Cultura, y Marta Comyn, promotora musical en Get In.

Durante su exposición, se ha anunciado la adaptación en el primer trimestre de 2019 de la plataforma de venta de entradas en España para organizar también el intercambio entre particulares a su precio original o inferior, "corrigiendo su estrategia y abandonando el mercado secundario" en el que se internaron a través del portal Seatwave, el cual cerrará "definitivamente" en octubre.

En este esfuerzo por luchar contra el fraude, la especulación de la "reventa" y mejorar la experiencia del comprador, promotor y artista, Ticketmaster ha dicho apostar por la innovación tecnológica para asegurar la autenticidad de las entradas y conocer por qué manos han pasado en sus posibles transacciones.

En opinión de Calsamiglia, el futuro está en este sentido en los tickets personalizados y digitales, alojados en los dispositivos móviles de sus propietarios y encriptados con diversos códigos de validación para poder prescindir de los actuales código de barras, que no evitan la duplicación.

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