TEATRO ESTRENO

Esther Bellver lleva al teatro la muerte de su padre en "Réquiem"

Momentos previos a la muerte de su padre, la dramaturga y actriz Ester Bellver mantuvo una conversación con él que "jamás" había tenido, donde ambos se quitaron sus "máscaras" y se conocieron de verdad, tras lo que comenzó a escribir su última obra, "Réquiem", que se estrena hoy en el Teatro Fernán Gómez.

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 15:04

Momentos previos a la muerte de su padre, la dramaturga y actriz Ester Bellver mantuvo una conversación con él que "jamás" había tenido, donde ambos se quitaron sus "máscaras" y se conocieron de verdad, tras lo que comenzó a escribir su última obra, "Réquiem", que se estrena hoy en el Teatro Fernán Gómez.

La muerte vista desde la sinceridad, emoción y libertad es el tema que vertebra la obra, interpretada por Bellver, en la que recorre las diferentes etapas de su vida en torno a su "difícil" relación paterno filial, ha explicado hoy la dramaturga.

"Este espectáculo -candidato a Mejor Autoría Revelación de los Premios Max- parte de la experiencia de acompañar a mi padre en su fallecimiento, en la que tuvimos un acercamiento muy bonito propiciado por la situación límite", ha revelado.

A partir de ahí, prosigue, empezó a escribir este texto sin pretender que fuera un espectáculo, sino "dejando salir las emociones en un papel".

Posteriormente, Bellver estuvo cuatro meses tirando y recogiendo los objetos que había dejado su padre en su casa, una situación que le hizo encontrarse con su pasado y descubrir secretos que no conocía de su familia.

"A los 17 años me fui de casa para hacer teatro, cosa que él no pudo tolerar. Cincuenta años después, volví para deshacer la casa, encontrándome con que mi padre era muy romántico y tenia guardado muchos recuerdos", ha relatado.

Por ello, el texto está divido en dos bloques: uno centrado en su conversación en el hospital y otro en el tiempo de limpieza de su antiguo hogar.

La escenografía está cargada de elementos pertenecientes a esa casa, como el acordeón que su padre jamás le dejó tocar, lámparas que decoraban las habitaciones y las perchas que, simbólicamente, reflejan el vacío que reflejó su hogar tras la limpieza.

"Es en lo íntimo donde los humanos somos más parecidos, por ello, en este tipo de obras conectas directamente con el público. Me atrevo a decir que he olido la esencia del teatro gracias a esta función", ha apostillado.

También, el vestuario se caracteriza por su simbolismo ya que el vestido que utiliza para la función está hecho a partir de trajes de su padre, "adaptado" a la música que suena, la misma que su progenitor le pidió que pusiera en su funeral.

La obra, que se representará hasta el 27 de mayo en la Sala Jardiel Poncela del teatro, forma parte de la iniciativa JOBO (Joven Bono Cultural), promovida por el Ayuntamiento de Madrid, con el fin de fomentar las artes escénicas en el público joven.

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