CULTURA TAUROMAQUIA
Declarado Bien de Interés Cultural el coso desmontable de Ciudad Rodrigo (Salamanca)
La plaza de toros de madera que cada invierno se monta y desmonta en la plaza mayor de Ciudad Rodrigo (Salamanca), con motivo de su célebre Carnaval del Toro, ha sido declarada este jueves como Bien de Interés Cultural Inmaterial por la riqueza y valores patrimoniales que atesora.
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La plaza de toros de madera que cada invierno se monta y desmonta en la plaza mayor de Ciudad Rodrigo (Salamanca), con motivo de su célebre Carnaval del Toro, ha sido declarada este jueves como Bien de Interés Cultural Inmaterial por la riqueza y valores patrimoniales que atesora.
Al menos desde el siglo XVIII, según consta documentalmente, cada año un grupo de carpinteros levanta en pocos días un coso íntegramente de madera en todos sus elementos: burladeros, graderíos y barreras, además de corraletas para el ganado de los encierros y los festejos taurinos que se celebran durante el Carnaval del Toro.
Su construcción se inscribe en la plaza mayor, junto al edificio consistorial cuya campana gorda marca los principales hitos de la fiesta: el comienzo del Carnaval, la salida y entrada de los toros durante encierros y desencierros, e incluso el aviso con un toque suelto y prolongado del peligro cuando algún astado se escapa.
La arquitectura efímera del coso es también un ejemplo de transmisión patrimonial en lo que a la artesanía se refiere: el tratamiento de la madera, la forma de apuntalar, engarzar y sujetar los principales elementos del recinto con plena garantía de seguridad, sin riesgo para los centenares de asistentes.
Evoca también los seculares derechos de vistas desde los balcones pero también el uso preferente que cada peña o entidad de Ciudad Rodrigo, herederas de las antiguas organizaciones gremiales, mantiene cada año, previo pago del canon correspondiente, de un 'tablao', es decir de cada una de las partes del graderío en que se estructura el coso.
Durante casi una semana se convierte cada año en el centro neurálgico de Ciudad Rodrigo, punto de concentración festivo para miles de vecinos, comarcanos y visitantes en su mayoría de España, Portugal y Francia.
De forma cuadrangular, con una ligera pendiente desde la casa consistorial, la plaza de toros suma cerca de mil metros cuadrados con sus 55 metros de largo y 18 de largo. Consta de cinco puertas con acceso a las principales calles que parten de la plaza mayor, y su perímetro se estructura en torno a cuarenta y siete tablados.
Más allá del Carnaval del Toro, la tradición taurina de Ciudad Rodrigo no sólo viene de las numerosas ganaderías de bravo que pastan en las dehesas de su comarca, sino de espectáculos organizados a comienzos del siglo XV según testimonios documentales conservados en el archivo municipal.



