CAP ROIG (Previsión)

Damien Rice rompe las barreras del sonido en Cap Roig

Marta Vergoñós Pascual

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 02:18

Marta Vergoñós Pascual

Un par de focos, una guitarra y un piano. Esto es todo lo que ha necesitado Damien Rice para extasiar al público de Cap Roig, que se ha estremecido y asombrado cada vez que el irlandés ha subido decibelios hasta romper la barrera del sonido.

Y es que el cantautor, que ha actuado en el marco del festival de Calella de Palafrugell (Girona) que promueve la Fundación Bancaria "la Caixa", tiene la capacidad de controlar y modular su voz para adaptarla a cada momento.

Este virtuosismo se ha traducido desde el primer tema en silencios imposibles de cortar cuando el irlandés susurraba o cantaba en falsete, una actitud comedida que contrasta con los aplausos, los silbidos y las ovaciones que se ha ganado cada vez que ha exhibido su potencia vocal.

Ha sido un concierto completo, de dos horas y media, en las que Rice se ha movido cómodamente por el escenario, bromeando e interactuando constantemente con el público.

De hecho, la sintonía entre artista y espectadores ha prendido antes incluso de que empezara a cantar, ya que cuando se ha colocado en posición se han empezado a escuchar fuegos artificiales. "Muy oportuno, después vendrán los helicópteros", ha ironizado.

A esas primeras risas le ha seguido un juego, en el que el irlandés ha instruido a los espectadores para que le hicieran los coros de "Trusty and true", de su último disco "My favorite Faded Fantasy", que fecha de 2014.

Todo esto, con apenas dos focos proyectando una luz cálida y tenue sobre el escenario y con el único acompañamiento de una guitarra acústica. Una puesta en escena cuidadosamente elegida para que nada restara protagonismo a la voz.

Tras "Delicate", Rice ha cambiado la guitarra acústica por el piano y se ha lanzado con "Elephant" y "9 crimes", este último uno de sus temas más conocidos.

Siguiendo con esa dualidad entre el intimismo de las canciones y la extroversión de su autor, cuando se ha levantado ha arrancado unas cuantas carcajadas al quejarse de los "fucking mosquitos" y del mareo que arrastra de su travesía en barco.

Una aventura que no acaba en la Costa Brava, ya que el irlandés está girando por Europa moviéndose en velero: su anterior parada fue Roma y la próxima semana fondeará en Mallorca.

"Stoic", "Astronaut" y "The professor" también han sonado en un concierto sin setlist predeterminada, donde el público pedía y Rice tocaba.

Lo hacían a instancias del propio artista, que en la gira "Wood Water Wind Tour" no ha repetido la lista de canciones que ha tocado en ninguna ocasión.

Una prueba de la espontaneidad del irlandés ha sido cuando ha invitado a una amiga suya del público, Marta, a subir al escenario para cantar "Volcano", uno de los primeros temas del de Dublín.

La prueba de que la participación no estaba preparada ha sido que la chica, que no estaba muy convencida de tomar el micro, no se sabía la letra de la canción y Rice se la ha tenido que ir susurrando al oído.

Pero Marta no ha sido la única artista invitada de la noche: al cabo de un rato, el irlandés ha pedido la colaboración de alguna chica del público.

Ha impuesto varios requisitos, entre los cuales tres fundamentales: que le gustara el vino, que no condujera después y que tuviera pareja.

La razón es que debía participar en un teatrillo en el que Rice narraba como tropezó con una chica en la calle cuando llovía, le invitó a beber vino confiando en acabar la noche con ella y como finalmente ella se marchaba con su novio. Todo, para dar pie a "Cheers darling".

Entre tanta comedia, momentos de pura emoción, como cuando ha pedido que desactivaran los micrófonos y la luz para cantar "Cannonball" a oscuras y a capella.

Y, para acabar, el apoteosis final con "The Blower's Daughter", una canción de despecho con final optimista, ya que después de rasgarse las vestiduras por ser rechazado concluye: "No puedo apartar mi mente de ti? hasta que encuentre a alguien nuevo".

Con todo, una actuación completa y variada que ha puesto al público en pie y que ha acabado con "Amie" y "Skimo" en un bis intenso.

Lo más