LITERATURA NOVELA

Cuando sales del papel de víctima que llora, nadie te cree, dice autora belga

"Lo que más odio en el mundo es el abuso de poder", asegura la autora belga Caroline Lamarche que ha escrito un libro autobiográfico sobre esta experiencia y que sostiene que cuando una mujer sale del papel clásico de víctima que llora nadie la cree.,En "La memoria del aire", editada en español por Tránsito, Lamarche habla del abuso de poder dentro de una pareja, de su relación durante siete años con un hombre depresivo e iracundo y de las violencias que puede tejer un amor

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 14:00

"Lo que más odio en el mundo es el abuso de poder", asegura la autora belga Caroline Lamarche que ha escrito un libro autobiográfico sobre esta experiencia y que sostiene que cuando una mujer sale del papel clásico de víctima que llora nadie la cree.

En "La memoria del aire", editada en español por Tránsito, Lamarche habla del abuso de poder dentro de una pareja, de su relación durante siete años con un hombre depresivo e iracundo y de las violencias que puede tejer un amor romántico, además de cómo afrontó una violación que sufrió hace más de veinte años.

Veinte años le ha llevado a Caroline Lamarche poder escribir este libro ya que, ha recordado hoy en una entrevista con Efe, hay veces que tiene que pasar el tiempo y que algo te despierte la necesidad de hacerlo. En su caso fue una afirmación de su pareja durante una pelea, que le recriminó que no había superado la violación, lo que le pareció un doble castigo.

Una pareja que en esa discusión le propinó un golpe en un brazo que le pareció más doloroso, incluso, que la violación de la que había sido víctima hace años: "cuando te agrede alguien a quien amas es una traición y te hace sumirte en una gran confusión mental".

"Odias al hombre que te ha violado pero es un desconocido mientras que la agresión de tu pareja además te confunde mentalmente", asegura Lamarche, que explica cómo este libro le sirvió para superar el sentimiento de culpabilidad que tenía.

Y en el libro asegura: "Que me haya pegado no tiene importancia. Pero que me haya culpabilizado de este golpe en el brazo a causa de mi violación, todo eso anuncia, ya iba siendo hora, que con un testigo tan falso ya no habrá nada que rebatir".

Así aborda la forma en la que muchas mujeres se culpabilizan de la brutalidad de las que han sido víctimas y recuerda cómo ella, momentos antes de ser violada, se preguntaba si habría sido por llevar un vestido rojo, por ser joven o por ser mujer.

Para ella fue la escritura y la ironía que utiliza lo que hizo superar tanto la violación como esa relación, a pesar de que ha sentido en ocasiones la frialdad de los que no la creían.

"He salido de la posición clásica de víctima a pesar de que si lloras te creen, pero yo tengo el arma del lenguaje y me salva la escritura. El MeToo es fuerte y útil pero sin sitio para las mujeres anónimas. Ha llegado el momento de las historias íntimas, de denunciar el abuso sobre las mujeres ordinarias", recalca Lamarche.

Y no solo abuso de poder del hombre sobre la mujer sino el que se puede ejercer, de forma absoluta, por una madre contra un hijo pequeño.

La ironía femenina está presente en todos sus libros, porque "es la fuerza de los débiles", asegura Lamarche, que dice que a pesar de que es su novela más corta, es la más importante para ella porque la ha liberado.

Y eso que se resistía a publicarlo porque era muy difícil para ella exponerse de esa forma, a pesar de que lo escribió desde la distancia que da el tiempo, recuerda. Pero el texto fue leído en una versión breve en un acto en Aviñón en 2012 y luego salió a la venta en Francia editado por Gallimard.

Lo más