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GERALD BRENAN (Previsión)

"Cosas de España" reúne inéditos de Brenan sobre Lorca, Picasso y Cervantes

Artículos y ensayos inéditos en español de Gearld Brenan sobre Lorca, Picasso y Cervantes, y acerca del Museo del Prado, la romería del Rocío y el misticismo español, han sido reunidos en "Cosas de España" (Fórcola), en edición de Carlos Pranger, también traductor y albacea de Brenan.,En declaraciones a Efe, Carlos Pranger ha definido como "un mosaico" esta colección de textos de Brenan por la diversidad de los enfoques de su autor, que van del sociol

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 11:28

Alfredo Valenzuela.

Artículos y ensayos inéditos en español de Gearld Brenan sobre Lorca, Picasso y Cervantes, y acerca del Museo del Prado, la romería del Rocío y el misticismo español, han sido reunidos en "Cosas de España" (Fórcola), en edición de Carlos Pranger, también traductor y albacea de Brenan.

En declaraciones a Efe, Carlos Pranger ha definido como "un mosaico" esta colección de textos de Brenan por la diversidad de los enfoques de su autor, que van del sociológico al antropológico y del etnográfico al literario, y por su unidad temática, centrada en la cultura española.

También lo ha considerado un libro apropiado para iniciarse en la obra del autor de "El laberinto español" y "Al sur de Granada" por ser "una puerta de entrada a su mundo", ya que los temas de estos ensayos reflejan la vocación de Brenan por la cultura española y su amor por el pueblo español.

El texto titulado "El Picasso gitano" es absolutamente inédito y, aunque comienza calificando al genial artista como "un poeta, puede que lírico, incluso satírico, antes que un pintor", acaba relacionándolo con un gitano malagueño, herrero de profesión, que al percatarse de que unas figuritas arqueológicas se vendían con facilidad, decidió componerlas él mismo en terracota.

Aquellas figuritas que se ofrecían a los turistas como ejemplos del arte fenicio guardaban semejanza con las creaciones de Picasso, según pudo comprobar Brenan, quien argumenta con esta coincidencia las conexiones del pintor malagueño con el arte popular.

Entre estos textos escritos para publicaciones como "The New York Times" o "The New York Review of Books", Pranger ha seleccionado también los escritos en los años veinte sobre misticismo, sobre Santa Teresa y San Juan de la Cruz, en los que se ofrece una visión contrapuesta al hispanista por entonces de referencia, Allison Peers.

En el artículo dedicado a Federico García Lorca, en el que Brenan afirma que Antonio Machado es el otro gran poeta español de la época, el autor sostiene que el poema dedicado a la muerte de Ignacio Sánchez Mejías es "la endecha más grande escrita en cualquier idioma", mientras que el dedicado a Cervantes, uno de los más extensos, aborda al autor del "Quijote" en su doble condición de "novelista y filósofo".

Brenan se interesó no sólo por los clásicos sino también por autores como Pedro Antonio de Alarcón, Arturo Barea y el británico John Haycraft, porque, según explica Pranger en su prólogo, "mostró siempre una querencia singular por lo raro, lo especial o lo inesperado".

Sobre la Guerra Civil ha sido seleccionado un texto en el que Brenan explica los antecedentes de un conflicto que, según Pranger, sumió al autor "en un pozo, en un estado de dolor emocional insufrible", para superar el cual se centró durante cinco años en la escritura de "El laberinto español", trabajo que emprendió en busca de respuestas que explicaran aquel "odio entre hermanos".

En la romería del Rocío confiesa Brenan que pasó "cuatro de los días más felices y deliciosos" de su vida, como cuenta en la crónica epistolar que dirigió a su amigo Ralph Partridge y que, según Pranger, pudo ser el embrión de un artículo más extenso que tal vez pensó escribir sobre la romería, a juzgar por otras notas sobre el mismo asunto que se conservan en el malagueño Archivo Español de Gerald Brenan.

Los editores de "Cosas de España" consideran a Brenan "el mejor hispanista del siglo XX", si bien Pranger ha recordado que él nunca aceptó el término porque "le daba pudor y, como nunca fue a la universidad, siempre tuvo mucho respeto por el mundo académico; sí que fue un hombre curioso, tal vez un curioso impertinente, de ahí que como hispanista también resultara tan 'sui generis'". EFE

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