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JOSÉ MARÍA POU (Entrevista)

El "capitán" Pou vuelve a su caza "apocalíptica" de "Moby Dick"

Egoísta, loco, tirano... el capitán Ahab de Melville alcanza en la versión teatral que ha hecho Andrés Lima de "Moby Dick" dimensiones "apocalípticas", un tour de force que a José María Pou, que clama, se expande y contrae en escena sin descanso durante 80 minutos casi le cuesta, literalmente, la vista.,Pou (1944) tenía que haber estrenado en Madrid, tras pasar por más de 50 ciudades españolas, el pasado 25 de enero pero sus oftalmólogos -"porque son dos"- l

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 14:01

Concha Barrigós

Egoísta, loco, tirano... el capitán Ahab de Melville alcanza en la versión teatral que ha hecho Andrés Lima de "Moby Dick" dimensiones "apocalípticas", un tour de force que a José María Pou, que clama, se expande y contrae en escena sin descanso durante 80 minutos casi le cuesta, literalmente, la vista.

Pou (1944) tenía que haber estrenado en Madrid, tras pasar por más de 50 ciudades españolas, el pasado 25 de enero pero sus oftalmólogos -"porque son dos"- le dijeron que esa niebla que percibía y esa visión reducidísima que había empezado a notar solo se le curaría con reposo absoluto y así ha estado quince días.

Era, dice en una entrevista con EFE, como ver por un catalejo en alta mar en una noche con niebla y la culpa la tenía un virus que le provocó la inflamación del nervio óptico en los dos ojos.

"Era muy angustioso. Tuvimos que pararlo todo. Ahora estoy feliz y contento porque pensaba que era irreversible", rememora el actor, que mañana estrena la obra en el Teatro La Latina.

El catalán se pasa la hora y veinte que dura la representación con una "pata de palo" y sin parar de moverse por el escenario a una velocidad endiablada y con vaivenes constantes porque hay que recordar que va en un barco, el ballenero Pequod.

"Es el personaje más agotador que he hecho. Los oftalmólogos me decían 'el ritmo de vida que llevas es incompatible con la curación' pero somos así de bestias".

El suyo es, describe, un personaje "muy difícil, angustioso", que representa como si se estuviera tirando "por un precipicio", sin saber "si va a llegar vivo al final".

"Es tanta tralla que he descubierto que solo puedo hacer esta función, que me es imposible compaginarla con nada más. Cuando hace dos años estaba con 'Sócrates' hice a la vez cuatro películas y dos series, pero con 'Moby Dick', que estrené hace un año en Barcelona, tengo que concentrarme", revela.

El capitán Ahab, sostiene, "a pesar de su tiranía y egoísmo tiene algo que lo hace admirable, heroico: tiene todas las de perder pero su tesón, su capacidad de enfrentarse a la naturaleza, es increíble. Tiene una madera de héroe que le redime en su lucha desesperada por atrapar a la ballena que le arrancó la pierna".

Ahab, desvela, tiene "mucho que ver" con el coronel Kurtz de "Apocalypsis Now": "este 'Moby Dick' es apocalíptico en todos los sentidos, incluido su final. El capitán quiere enfrentarse él solo al monstruo de 30 toneladas, un suicidio buscado".

"Moby Dick", en versión de Juan Cavestany, es un espectáculo "basado en la palabra y la narración" y tanto él como los otros dos actores -Jacob Torres y Oscar Kapoya- se "desdoblan" y son tanto personajes como narradores.

"Andrés -Lima- sabía que podía resultar árido si solo era palabra y la revistió de la magia del teatro y hay barco, proyecciones, banda sonora casi operística grabada con un coro de 40 hombres que provoca escalofríos", describe.

Se considera "un ser privilegiado" porque en 50 años de teatro no ha parado nunca, el 75 % de su trabajo le ha llegado sin proponérselo y todo lo que hace es un éxito: "tengo una ventaja enorme y es que desde que empecé a trabajar, hace 18 años, en Cataluña, estreno allí, hago la gira por allí y luego en el resto".

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