TOROS. En la segunda de feria la plaza de toros de “La Estudiantil” registró más de tres cuartos de entrada para acudir al cartel más atractivo del ciclo. Y aparecieron San Julián y San Matías para honrar a San Bartolomé.
Alcalá de Henares (Madrid), sábado, 27 de agosto de 2011. 2ª de Feria Tres cuartos de entrada. Toros de Hnos. Tornay, entre los que destacó el tercero. Morante de la Puebla, silencio y silencio. El Juli, oreja y oreja. Matías Tejela, dos orejas y oreja.
Soberbio estuvo “El Juli” con su lote. Para saludar a sus dos astados, lanzó los vuelos de su capote al viento para embarcar la embestida del toro acariciando la perfección con el toreo a la verónica. Con el segundo, demostró manejar el percal con la misma habilidad que lo hacía “el pequeño Julián” pero con la técnica de los grandes maestros, en un bello quite en el que combinó chicuelinas y tafalleras.
En cuanto a las faenas, brilló más en la del primero de su lote, un animal con nobleza pero al que le faltó motor y con el que dejó sensacionales tandas por ambos pitones. Sin embargo, no tuvo menos mérito la labor ante el quinto dado que llevó a cabo una gran faena en la que hizo gala de su oficio para llevar la emoción a los tendidos con un toro de escasas opciones.
Morante de la Puebla, caminando como los grandes genios entre la gloria y la bronca, se estrelló con un lote de nulas posibilidades ante el que optó por abreviar. Únicamente con el cuarto del festejo dejó algunos muletazos con gusto con la mano diestra lo que no fue suficiente para aliviar el enfado del respetable que le despidió con pitos.
Pero sin lugar a dudas, el nombre propio de la tarde fue el de Matías Tejela. Se coronó ayer como profeta en su tierra y se subió a los altares de la afición alcalaína. Lo hizo a pies juntos, tal y como interpretó los delantales con los que recibió a sus oponentes. Bellas, casi de cartel, las chicuelinas al tercero y toreras, casi mágicas, las que ejecutó para dejar al astado en suerte de varas mediante un galleo. Cualquier adjetivo es escaso para describir la gran dimensión de ambas faenas en las que Tejela demostró que sigue teniendo una de las mejores izquierdas del toreo.