TOROS. El diestro Curro Díaz ha sufrido una cornada en el gemelo de la pierna derecha que le ha fracturado el peroné durante su faena al quinto toro del festejo en Sevilla. Una corrida, con toros de tres hierros, mansa y descastada que ha dejado a la terna inédita. (PARTE MÉDICO DE CURRO DÍAZ)
Sevilla, sábado 7 de mayo de 2011. Tres cuartos de entrada. Cuatro toros de Manolo González (2º, 3º, 4º y 6º), uno de Toros de Jarrama (1º), mal presentados, algunos sospechosos de pitones y de juego manso y descastado; y uno más de Salvador Domecq (5º), bien presentado y manso. Juan Mora, silencio y palmas. Curro Díaz, silencio en el único que mató. El Fandi, saludos y silencio.
Se iba la tarde por el despeñadero de la mansedumbre que había mostrado los cinco primeros toros de la familia González cuando Curro Díaz extraía dos tandas al natural al remiendo de Salvador Domecq de relampagueante trazo, llevando muy largo al toro y sacando la muleta por debajo de la pala del pitón. Pero el toro no quiso que el único momento de lucimiento de la tarde dejase buen sabor de boca revolviéndose en un palmo de terreno para llevarse por delante el gemelo derecho de Curro Díaz y las pocas esperanzas que quedaban en los tendidos maestrantes. La sangre brotó abundantemente y el diestro linarense tuvo que ser trasladado hasta la enfermería.
El resto del festejo ha sido un tostón. Una corrida impresentable por terciada, falta de remate y horrorosas hechuras en muchas ocasiones. Si ha esto añadimos que por dentro estuvo ayuna de casta hasta la exasperación, el resultado final del batiburrillo de hierros con animales de Manolo González, Toros de Jarrama y Salvador Domecq se lo pueden imaginar...
Es difícil con semejante material reseñar algo destacable de la corrida. Juan Mora tuvo enfrente dos animales de desigual comportamiento pero idéntico fondo descastado. El primero se vino abajo tras una tanda a derechas y con ello la faena del extremeño. El cuarto fue un animal de informal embestida, que midió mucho a Juan Mora y tuvo nula clase cuando tomó los vuelos de la muleta del diestro. En ambos toros Juan Mora estuvo solvente y por encima de las condiciones del lote.
El primer y único toro que lidió Curro Díaz permitió ver un gran par de José Manuel Montoliú que dedicó al cielo a la memoria de su padre cuando saludó. Curro Díaz se mostró con oficio y con su característico toreo de muleta retrasada, pero el toro, altón y feo nunca se entregó y acabó rajado.
El Fandi pechó en primer lugar con un toro impresentable para una plaza de la categoría de Sevilla. El animalito, con dos plátanos por cuernos, permitió banderillear con facultades a El Fandi aunque clavando casi siempre a toro pasado. El torete tiró de freno de mano rápidamente y la faena del granadino quedó en un conato de algo parecido a toreo.
El sexto nunca terminó de descolgar y además se desentendió rápidamente de la muleta de El Fandi, que en esta ocasión decidió abreviar para alivio del público.
Parte médico de Curro Díaz: “Herida incisa por asta de toro en cara exterior tercio superior de la pierna derecha con dos trayectorias, una de siete centímetros hacia arriba que rompe el peroné en su tercio superior, y otra trayectoria hacia abajo de 15 centímetros de extensión que rompe fibras musculares del grupo tibial y los gemelos, con desgarro del paquete venoso tibial. Se procede a reducción y cerclaje con material reabsorbible de la fractura. Se suturan los grupos musculares con colocación de drenaje y férula de yeso para contención de la fractura. Pronóstico grave. El torero ha sido trasladado a la Clínica del Sagrado Corazón de Sevilla".