Así son las Mañanas| Mediodía COPE| La Atalaya| La Linterna| Tiempo de Juego| El Partido de las 12| La Noche de COPE| Dos Días Contigo
Todos los actuantes en hombros

Lomeña triunfador del Ciudad de Tobarra

Tobarra (Albacete), domingo 7 de marzo de 2010. Final del Certamen Ciudad de Tobarra. Lleno. Ocho erales de Castillo de Montizón, nobles y colaboradores en líneas generales. El cuarto premiado con la vuelta al ruedo. El tercero el más complicado. José Ignacio Rodríguez, ovación tras aviso y dos orejas. David Moreno, dos orejas y oreja. Rubén Aparicio, palmas y dos orejas. Fernando Lomeña, dos orejas y oreja.

comentar  |   imprimir
José Luis Arcángel - 07-03-10

El novillero alcarreño Fernando Lomeña se ha alzado triunfador del I Certamen Ciudad de Tobarra para novilleros sin picadores. El torero de Azuqueca de Henares ha sido el más destacado del ciclo organizado por Castilla-La Mancha Televisión al cortar cuatro orejas y un rabo en las semifinales y tres apéndices más en la final de esta misma tarde.

La novillada de Castillo de Montizón propició un gran espectáculo colaborando mucho con los actuantes. El albaceteño José Ignacio Rodríguez dejó destellos de buen toreo y oficio pero con un manejo de la espada muy mejorable. David Moreno no logró acoplarse a las embestidas de sus oponentes aunque se entregó al máximo para agradar con un gran lote. Un torero por terminar de hacerse es Rubén Aparicio que mostró detalles de lo que puede llegar a ser ante un lote complicado. El alcarreño Fernando Lomeña que ya había tenido una gran actuación en la semifinal volvió a rayar a un gran nivel como un torero completo en todos los tercios. Un festejo con mucha intensidad plagado de quites y réplicas en el que la emoción se mantuvo hasta el final.

Fernando Lomeña llegaba a Tobarra con el aval de las cuatro orejas y un rabo obtenidos en la semifinal. Por tercera vez en sus tres oponentes hasta el momento se fue a portagayola esperar a su novillo. Lo saludó bullidor con el capote rematando con una media de buen nivel. El tercio de banderillas fue de menos a más con un cuarto par de regalo a la moviola espectacular cuadrando en la cara. Comenzó la faena de muleta con pases cambiados en los medios. Lo hizo todo muy fácil delante de la cara del toro y muy despacio desde el principio. Se gustó más al natural antes de acabar con bernardinas y dejar una sensacional estocada después de un pinchazo. Desorejó a su primero de la tarde, un novillo flojo pero premiado con la vuelta al ruedo.

Y a su cuarto oponente no le podía hacer el feo de no saludarle con otra larga de hinojos en chiqueros. En banderillas si pudo lucirse esta vez con tres pares reunidos y exponiendo. Esta vez el novillo protestó más y no tuvo tanto lucimiento con la muleta pero resolvió sin complicarse la vida. El alcarreño optó por adornarse aprovechando las embestidas del de Castillo de Montizón tirando del gran repertorio que atesora. Se puso complicado el animal para matar porque no humillaba y a la tercera le dejó una estocada tras dos pinchazos y paseó una oreja.

El albaceteño José Ignacio Rodríguez demostró con su primero muchas ganas. Comenzó con el capote lidiador con algún lance más asentado. La faena fue de más a menos con un gran comienzo por bajo ante un novillo con mucha movilidad. La primera tanda con la diestra también tuvo un buen nivel pero al echarse la muleta a la zurda bajó el nivel y toreó de uno en uno sin llegar a acoplarse. Destacó Rodríguez con el toreo accesorio antes de dejar con la diestra una última tanda que fue la de más nivel. El diestro provocó al animal llevándolo tapado para ligarle los muletazos. Al igual que en la semifinal falló a espadas con una estocada muy defectuosa y cuatro descabellos.

Al quinto lo volvió a recibir Rodríguez con lances desiguales de capote. Un novillo con sus complicaciones que se rajó mediada la faena de muleta al verse podido. De rodillas en el tercio comenzó la faena de muleta muy torero. Estuvo demasiado revolucionado en el comienzo para ir asentandose poco a poco perdiendo los pasos necesarios para ligar las series. Una vez más se gustó en los compases finales estando muy cómodo. En esta ocasión se lo pensó más con la espada pero el resultado fue similar y dejó un pinchazo hondo  atravesado y un descabello. No fue obstáculo para que le pidieran dos orejas, quizá excesivas.

En el segundo llegó el turno de David Moreno. El toledano saludó a su novillo de Castillo de Montizón con verónicas y una revolera. Inició la faena muleteril de hinojos en los medios acompañando la embestida de un oponente de gran transmisión. En la primera serie con la diestra perdió el engaño y en las siguientes acompañó las acometidas del buen astado albaceteño sin templarlo. Al natural en las postrimerías de la faena mejoró en una serie relajada a pesar de que el eral salía del muletazo con la cara arriba. Tras un pinchazo arriba dejó una solvente estocada y se llevó dos excesivos trofeos.

Al sexto lo saludó el toledano con buenos lances capoteros rematados con una media interesante. Muletazos por alto en los medios para comenzar ramatados abajo fueron el comienzo de faena de Moreno. En las primeras series le costó adaptarse a la boyante embestida de un eral que siempre obedeció a los engaños. Trazó series ligadas por la colaboración del novillo pero sin mandar en las embestidas. Mejoró la faena al natural aunque tras dos enganchones decidió volver a la derecha nuevamente y cuando quiso regresar a ese buen pitón el novillo ya estaba cerca del final y le costó más. Se adornó antes de matar con una estocada trasera tras dos pinchazos. Una oreja más para el de Añover de Tajo.

A contra estilo se puso muy pronto el primer novillo que le correspondió al ciudadrealeño Rubén Aparicio. Tiene este manchego un buen concepto artista pero falto de pulirse. Inició la faena doblándose con el novillo pero en la primera serie el novillo le vio fuera de sitio y lo levantó. En ese momento se orientó el animal y no pudo ya nada más que defenderse. Mató de una buena estocada recibiendo tras una media defectuosa.

En el séptimo se repitió la historia. Aparicio pecó de falta de colocación y el novillo que no era fácil le vio al comenzar la faena muleteril. Pero este trance le sirvió  para concentrarse más en la técnica y sacar series a un eral que protestaba siempre. Basó la faena en el toreo natural, único que le permitió el astado, sin poder relajarse nunca. Mató con facilidad de nuevo y esta vez si, cortó dos orejas.

* campos obligatorios

TU COMENTARIO:

Normas de uso


PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
© Cadena COPE 2010
Radio Popular S.A. - COPE. CIF A28281368, C/ Alfonso XI, 4. 28014, Madrid. Todos los derechos reservados. Aviso Legal