TOROS. Muy interesante resultó la cuarta corrida de la temporada bogotana por la gran presentación y juego del excelente encierro de 'Mondoñedo'. Toros aplaudidos todos de salida y cinco de ellos en el arrastre. Vuelta al ruedo para el cuarto. En cartel de colombianos, Bolívar se alzó con dos orejas, Ramsés escuchó fuerte petición y Naranjo mostró condiciones.
Bogotá (Colombia), domingo 5 de febrero 2012. 4ª corrida de la Temporada Grande. Media entrada escasa. Toros de 'Mondoñedo', bonitos, con presencia, bravos, encastados, nobles, suaves, con acometividad, de matices diferentes y con algunas complicaciones. Ramsés, silencio tras aviso y saludos tras petición. Luis Bolívar, oreja y oreja. Santiago Naranjo, silencio y palmas.
Un gran encierro de 'Mondoñedo' colocó muy en alto con todos los honores el nombre de la ganadería en esta cuarta corrida de la temporada de la capital. Esta vacada añeja fundada en 1923 por don Ignacio Sanz de Santamaría reverdeció hoy en fecha muy próxima al aniversario de su presentación en la inauguración de la plaza el 8 de febrero de 1931, los sonados triunfos que en años anteriores alcanzó repetidamente por la bravura, presencia y poder de sus ejemplares con origen y línea de casta de Contreras. Merecido triunfo de los ganaderos padre e hijo, que a través de la tarde escucharon las ovaciones continuas y los aplausos fuertes para sus toros y al finalizar el festejo, alzados en hombros en compañía de uno de los nietos fueron sacados en hombros y con lágrimas de alegría y triunfo, por la Puerta Grande de la Santamaría.
El primer toro de Ramsés fue bravo y complicado que se vencía por el pitón izquierdo. Con mucha presencia y fuerza de salida, inició bien sus embestidas pero no concluía. Tuvo sentido y dejó hacer poco al torero que no tuvo armonía y tampoco pudo acomodarse a las condiciones complejas expuestas. Se oyeron gritos de toro, toro y protestas para Ramsés que mató de estocada entre algunos pitos. Palmas al toro en el arrastre.
Su segundo, encastado, repetidor y con fijeza, le facilitó la oportunidad de rallar el triunfo con faena suave, lenta y repetida, con la carencia de un poco más de chispa. Remató con estocada un tanto trasera de efecto demorado, oyendo un aviso. Gran ovación y petición, con bronca a la presidencia. Vuelta al toro con aplausos en el arrastre.
El primero de Bolívar salió algo suelto en el capote y con poder y arrancadas fuertes pasó trompicando los caballos. Bien en banderillas, pasó a la muleta con nobleza pero bajo de casta. Con técnica y conocimiento, Bolívar supo sujetarlo con suavidad luego de brindarlo al público. Supo darle tiempos y ritmo a su faena que con calidad y emoción repitió en tandas rebosadas con derechazos y naturales ovacionados aprovechando lo que el bravo ejemplar tenía antes de apagarse poco a poco. Una estocada efectiva para oreja vuelta y ovación con palmas para el toro en el arrastre.
Castaño, serio, bien hecho y con mucho trapío fue su segundo, quinto de la tarde con 532 kilos de nombre 'Sasaimuno', al que recibió con apretados lances de capa llevándolo al centro del ruedo. Dejó extraordinaria pelea en la pica donde recargando con bravura recibió imponente puyazo del picador Viloria. Salió algo gazapón y suave que Bolívar entendió para una faena lenta, con muletazos bajos que toma humillando ejemplarmente y le permite el lucimiento hasta cierto momento en que se pierde el acople. Fulminante estocada, oreja, vuelta y gran ovación. Toro importante, ovacionado que mereció la vuelta en el arrastre. Bolívar salió en hombros al final de la corrida.
Santiago Naranjo aunque no tuvo suerte en el sorteo, tuvo mucha disposición toda la tarde. Su primero, toro cuajado con 503 kilos, con bonita salida, le faltó rematar en sus embestidas. Tumbó los caballos y quedó mal picado. Pecó de distraído y pasó rápido en las banderillas. La primera parte de su faena fue buena e ilusionante con pases sobre las dos manos y toreros remates de pecho, pero todo se fue acortando y ya no fue fácil. Bien con la espada.
Cerró la tarde con 'Espartero', otro hermoso ejemplar negro bien hecho, con gran presencia, bravo pero de poco recorrido, que brindó al ganadero Gonzalo Sáenz. Supo doblarse inicialmente doblegando al animal y enseñando recorrido. No fue también fácil. Tandas cortas que se ovacionan pero sin construcción. Estocada, palmas.