Cada vez son más las empresas que utilizan las redes sociales para contactar con sus clientes y, como no tienen sistema de verificación de mensajes, muchas compañías han sufrido ya verdaderos quebraderos de cabeza por mensajes que envían sus propios empleados. Es el caso de Vodafone, que ha tenido que pedir disculpas este fin de semana a más de 8.000 usuarios por la difusión de un mensaje homófobo a través de Twitter.
Gabriel Agatiello es ingeniero y experto en seguridad de Trescom: "A día de hoy la mayoría de estas redes que permiten esa forma de comunicación no tienen sistemas de verificación, por tanto no hay forma de prevenir. En Twitter precisamente lo que se pretende es ser lo más rapido posible para poder realizar esa comunicacón".
Vodafone se apresuró a despedir al empleado que lo envió el mensaje, igual que hizo la compañía aérea Virgin Atlantic con los 13 tripulantes que asustaban a los pasajeros a través de una red social.