La juez que investiga el robo de 150 kilos de cocaína y heroína en la Jefatura de Policía de Sevilla ha tomado declaración como imputados a otros tres agentes, que se unen al compañero en excedencia encarcelado desde septiembre por el robo de la droga.
Las actuaciones siguen bajo secreto sumarial desde que se descubrió el robo de la droga, en mayo de 2008, por lo que a las declaraciones solo ha asistido el fiscal y la abogada defensora de cada uno de los acusados.
Por parte de la Fiscalía está participando en los interrogatorios el Fiscal Antidroga de Sevilla, que hasta que no concluyan las comparecencias no se pronunciará sobre la situación de libertad, prisión o fianza para ellos.
La defensa de los imputados se ha negado, a preguntas de los periodistas, a comentar los hechos que se imputan a los agentes, cada uno de los cuales ha declarado durante casi tres horas.
Después de la detención de cuatro personas a lo largo del 2008, que finalmente resultaron no tener relación con el robo, la Unidad de Asuntos Internos de la Policía detuvo en septiembre pasado a un ex policía de la Unidad contra la Droga y el Crimen Organizado (UDYCO), a su esposa y a un matrimonio que supuestamente ayudó al principal imputado a preparar los paquetes de yeso y talco para el cambio y a introducir la droga en el mercado.
El policía Lars S.M., de 35 años, agente en excedencia de la UDYCO, ingresó en prisión incondicional el 15 de septiembre aunque en su declaración negó su implicación en el robo.
Por su parte, el detenido M.A.N. reconoció que ayudó al policía implicado a elaborar unos paquetes pero sin saber su contenido ni finalidad, tras lo cual ingresó también en prisión incondicional.
Ambos hombres exculparon totalmente a sus respectivas esposas y la mujer del ex policía, que es abogada de profesión, aseguró que el origen de todo su dinero es limpio y quedó libre bajo fianza de 30.000 euros por un delito de blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico.
En junio de 2008 se descubrió que distintos alijos de cocaína y heroína, que según las últimas estimaciones de la juez instructora ascienden a 150 kilos de droga, habían sido robados del depósito policial en la Jefatura de Sevilla y habían sido sustituidos por harina, talco y yeso.