La peor crisis económica del último medio siglo, la Constitución a punto de romperse por el estatuto catalán, el terrorismo de ETA siempre vigente, graves problemas con los valores de los jóvenes, corrupción política un poco por todas partes… Y sin embargo, parece que en España no hay más problema que Belén Esteban y su niña. ¿Qué está pasando?
El Defensor del Menor de Madrid, Arturo Canalda, ha decidido actuar de oficio para proteger la intimidad de la niña Andrea Janeiro Esteban, hija del torero Jesulín de Ubrique y la famosa Belén Esteban. La televisión se ha apresurado a explotar el suceso. ¿Problema social o maniobra comercial? ¿Qué está pasando con la hija de Belén Esteban?
Lo que está pasando es que el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, dada la sobreexposición mediática de la niña, ha resuelto dotarla de una protección especial. No es algo que se le haya ocurrido al señor Canalda por iniciativa propia: la Oficina madrileña del Menor asegura haber recibido numerosas llamadas de ciudadanos que denuncian el caso. Como la intimidad de los menores exige, por ley, una cuidadosa protección, el Defensor ha actuado en consecuencia. Lo mismo ha hecho antes –dice la Oficina- en el caso de otros hijos de famosos.
La cadena de televisión “titular” de Belén Esteban ha reaccionado con la habilidad que la caracteriza y ha organizado un lacrimógeno "show" donde se ha ventilado incluso la posibilidad de que la Administración prive a la famosa de la custodia de su hija. Tal extremo es una posibilidad remota que no se da en este caso: para ello tendría que acreditarse que Belén Esteban es la responsable de la violación de la intimidad de la menor, circunstancia que aquí no concurre o, al menos, no ha sido denunciada.
Como era de esperar, la primera aparición televisiva de Belén Esteban después de conocida esta noticia marcó récord de audiencia.
Medios cercanos a la Oficina del Defensor del Menor consultados por cope.es han subrayado la “hipocresía de ciertos programas de la televisión española”: primero explotan la intimidad de la niña, creando un problema objetivo, y después acusan al Defensor del Menor de querer quitar la custodia a la madre. “Su único objetivo es hacer negocio –aseguran-, primero utilizando a la niña y después atacando a la Oficina”.
Hay que recordar que la Constitución asegura la protección social y económica de los menores y prohíbe la difusión de datos o imágenes referidos a los menores contrarios a su interés. El Fiscal General del Estado pidió en 2006 a los fiscales que protegiesen “los derechos de los menores hijos de famosos como los de cualquier otro menor”.