SOCIEDAD. Es el dinero que deberán pagar los anfitriones de una fiesta en una finca murciana. El ruido que provocaron, superior al permitido, causaron la muerte de estos animales de un paraje cercano. En la fiesta hubo incluso fuegos artificiales.
La Audiencia Provincial de Murcia ha condenado a una mujer a pagar 25.216 euros. El ruido que organizó por una fiesta que celebró en una finca causó la muerte de 4.500 perdices de la parcela colindante. Los dueños de la misma recibirán a seis euros por perdiz.
Según la sentencia, los animales murieron por "estrés acústico", es decir, a consecuencia de los ruidos de esa fiesta en la que tocó un grupo musical y hubo incluso fuegos artificiales. Las mediciones llegaron a superar en 20 decibelios el nivel permitido.
En cualquier caso la indemnización es inferior a la decretada en su día por el Juzgado de Primera Instancia de Caravaca de la Cruz, que elevaba la cantidad en mil euros más.