La alimentación es un tema alrededor del cual siempre se han tejido verdades a medias que circulan de boca en boca, y que se han convertido en verdaderos mitos que provocan efectos negativos insospechados en la salud de miles de personas.
SI USTED es de los que se mantienen al tanto de temas relacionados con nutrición y dietas, seguramente habrá escuchado hablar de la existencia de alimentos magníficos, alimentos prohibidos y hasta alimentos “demonizados”. Lo que usted debe saber es que alrededor de la alimentación se han creado muchos mitos, de los cuales la mayoría no tiene una base científica real.
A continuación VIGOR le presenta las respuestas de los nutricionistas a los mitos más frecuentes que se tejen alrededor de la alimentación.
Para perder peso hay que hacer dieta
Los especialistas explican que las dietas restringidas o hipocalóricas generan problemas de reincidencia en la obesidad, pérdida de líquido y masa muscular y producen efecto rebote, entre otros.
Lo recomendable es recurrir a un plan de alimentación que genere cambios de hábitos nutricionales duraderos y evite los rebotes, aunque los resultados obtenidos sean menos impactantes que los conseguidos a través de otras dietas.
Las nuevas tendencias en nutrición señalan que un buen plan debe basarse en tres pilares: Variedad (incluir todos los grupos de alimentos); Equilibrio (que la cantidad de calorías consumidas no supere a las que se gastan) y Moderación (optar por porciones pequeñas y comer 4 comidas diarias y 2 colaciones o meriendas).
Lo más importante son las calorías
Los nutricionistas dicen que esta creencia es falsa. La obsesión por medir las calorías ni siquiera tiene en cuenta que el nivel de esas calorías se modifica según como se prepare el alimento. Así, una manzana cocida tendrá más calorías que una cruda y una porción de papas fritas más que una de papas hervidas.
Recomiendan prestar atención al poder de saciedad de los alimentos y a su índice glucémico, una variable que mide la capacidad de los comestibles de elevar el azúcar en sangre después de ser ingeridos.
Comer productos light no engorda
Los alimentos light tienen un nivel más bajo de calorías que el normal (alrededor de un 30% menos) y por eso todo depende de cómo se los consuma. Si se lo hace en cantidades exageradas favorecen el aumento de peso tanto o más que un producto común.
Hay un mecanismo psicológico que hace que, frente a un alimento light, la gente coma más de la cuenta, sólo por el hecho de que tiene menos calorías.
Es bueno ayunar después de excederse
Este es un mito falso y peligroso. Si bien es frecuente que quien tiene interés en conservar su peso o reducirlo recurra a esta conducta, los profesionales la desaconsejan de manera tajante. Lo que recomiendan es que si un día se comió en demasía, lo ideal es que en la siguiente comida la porción sea reducida y equilibrada.
No a las harinas y las grasas
Esta es otra falsa creencia. Algunos de estos alimentos aportan hidratos de carbono y energía y por eso se consideran necesarios. No obstante, hay que controlar las cantidades y las frecuencias con que se consumen, especialmente en el caso de los postres.
Recuerde que cuando el cerebro no recibe grasa y glucosa, se dispara la sensación de hambre. Si no se consumen grasas aparecen otros problemas, indican los especialistas, ya que con ellas el cuerpo fabrica hormonas y vitaminas.