Los expertos recomiendan mejorar la atención primaria para prevenir futuros casos y ofrecer un correcto diagnóstico. En Estados Unidos, la cifra de deprimidos ha ascendido a dos millones entre los adolescentes. Parece que la imagen de progreso y felicidad que vende la sociedad occidental se enfrenta a una plaga que, cada vez, invade más hogares.
La depresión es una de las enfermedades que, desafortunadamente, cada año asola más vidas. Y cada vez más jóvenes, afectando a un importante número de adolescentes, y en menor escala a niños.
La depresión mayor se trata de una patología grave caracterizada por la alteración del estado de ánimo acompañada, frecuentemente, de otros síntomas, como cambios de comportamiento. Se calcula que el 3% de los niños entre siete y 11 años y un 6% de los adolescentes entre 12 y 18 la padecen, con el consiguiente riesgo de suicidio (tercera causa de muerte entre los 15 y 24 años), bajo rendimiento escolar y otros problemas así lo recoge un reportaje publicado en ""El Mundo" digital.
"Hemos creado una unidad de terapia familiar para la prevención de todos los conflictos psicológicos como anorexia, ansiedad, depresión y conductas violentas, entre otros", afirma la doctora Santos, psiquiatra y presidenta ejecutiva de la Fundación Humanae, que cuenta con un equipo de psiquiatras y psicólogos de reconocida experiencia. Según la especialista, muchos adolescentes tienen muy poco apoyo familar y social. " "El estilo familiar ha evolucionado y muchos de ellos tienen lo que se denomina como padres ausentes".
Esta Fundación, creada desde 2004, sin fines lucrativos, está destinada a ayudar a la familia y todos los problemas psicológicos que puedan tener. "Es importante estudiar a fondo no sólo al niño sino a la familia, a todo su entorno", puntualiza Santos.
En otro estudio publicado en 'la reconocida revista Pediatrics', la Academia de Psiquiatría Infantil y Adolescente de EEUU señala la necesidad de cooperación entre los pediatras y los psiquiatras para atajar la "elevada prevalencia de los problemas de salud mental de la juventud estadounidense". La publicación aporta relevantes datos como que uno de cada cinco niños en EEUU sufre una enfermedad mental y sólo el 20% -25% de los afectados recibe tratamiento.