La Universidad británica de East Anglia ha confirmado la dimisión temporal de Phil Jones, director del CRU (Climate Research Unit) y uno de los científicos más prestigiosos del mundo, hasta que concluya la investigación abierta tras la filtración de unos e-mails que mostrarían que ha exagerado los efectos del calentamiento global.
Según ha informado la BBC, hace unos días un hacker logró introducirse en un ordenador de esta universidad y "robar" cientos de e-mails de científicos que investigan el cambio climático en este centro.
Los mensajes, algunos de 1999, difundos en algunos portales de Internet, han causado una fuerte polémica ya que según los escépticos, estos correos electrónicos demostrarían que se han manipulado los datos para que la opinión pública crea que el calentamiento global es más grave de lo que muestran los datos de los que disponen.
En los e-mails se habla de "ocultar" información y también aparece el término "trick" (montaje). Hace unos días, el propio Phil Jones reconoció que era cierto que apareciera el término 'trick' aunque aseguró que se había sacado de contexto.
El CRU (Climate Research Unit), dirigido por Phil Jones, forma junto con el norteamericano GISS (Goddard Institute of Space Studies) el núcleo principal del alarmismo climático y , la publicación de estos correos, a punto de comenzar la Cumbre del Clima de Copenhague, es interpretada por algunos sectores como un intento de influir en las conversaciones.
A pesar de los hechos, Jones ha defendido a su equipo de investigadores y asegura que las acusaciones en torno al invento de una teoría sobre la intervención del hombre en el cambio climático son "basura". "Lo más importante - ha dicho- es que la Unidad del Clima siga liderando la investigación mundial con las mínimas interrupciones y distracciones posibles. Tras una larga meditación, el profesor ha afirmado que deja temporalmente el cargo hasta que su honor sea restituido.
La difusión de estos correos electrónicos pocos días antes del comienzo de la cumbre del clima de Copenhague ha sido interpretado por algunos como un intento de influir en las negociaciones.