El centro está dividido en nueve pequeños hogares. Alberga un total de 106 residentes con discapacidades mentales profundas. "Los chicos" como les llaman, de manera cariñosa, el equipo que les atiende realizan múltiples actividades a diario. En los últimos años han visto mejorada su calidad de vida y su capacidad de disfrute en todos los niveles. La congregación de la Pequeña Obra de la Divina Providencia, los profesionales del centro y un gran equipo de voluntarios luchan y se esfuerzan por atender a unas personas que demandan múltiples necesidades. Estos discapacitados, por su parte, aportan a la sociedad mucho más de lo que nos imaginamos. Gracias por estar ahí.
Un dia como hoy nacía en Italia un gran santo del siglo XX: Luis Orione. Y con él una larga e importantísima trayectoria que sembraría gran parte de Europa y de América latina del espíritu orionista y de obras suyas. Una de ellas, el Hogar Don Orione de Madrid que arrancó su andadura hace 44 años.
El equipo y todos los voluntarios que colaboran en el centro madrileño tienen como objetivo principal buscar el bienestar de los más desvalidos en todos los aspectos. Se estudia al discapacitado en su conjunto y se realizan proyectos que cubran las diferentes facetas de la persona, no sólo la parte asistencial.
"Una de las cosas que me llaman la atención es que la gente que trabaja aquí está acostumbrada a hacerlo con muy pocos recursos pero con muchas dosis de creatividad e imaginación", resalta una de las enfermeras del centro.
Muchos de los que profesionales que trabajan allí reconocen que es una labor dura y que durante sus primeros días de trabajo pensaron en que no volverían. Sin embargo, allí siguen después de muchos años totalmente enganchados al amor y el cariño de los más desvalidos. "Ellos nos dan una gran fuerza, cada día aprendo nuevas lecciones. En muchas ocasiones, ellos son los que te dan la fortaleza que necesitas para seguir adelante en la vida", puntualiza una de las cuidadoras.
Los casos más difíciles
El Hogar acoge a los casos más difíciles, se trata de discapacitados psíquicos gravemente afectados con necesidad de apoyos múltiples. Para ello, cuenta con ayudas de la Comunidad de Madrid aunque en estos momentos atraviesan un momento bastante difícil. Necesitan muchos más recursos económicos para cubrir las múltiples, y a veces complicadas, necesidades de este tipo de residentes.
Cuando inició su actividad, tan sólo se cubría la parte asistencial. Ahora, cada año aumenta el número de actividades para que puedan saborear la vida como cualquier persona normal. "Tienen derecho a disfrutar de la vida" recalca Esther Ortega, encargada del taller de actividades. La filosofía que reina entre sus pasillos es que puedan hacer lo que les gusta y apetece. "Desde que se han potenciado las actividades con ellos, salen fuera del centro a conocer nuevas cosas, pasean, tienen una vida más rica y entretenida han disminuido los comportamientos agresivos", puntualiza Lola Barral, psicóloga del centro que lleva dos décadas trabajando con ellos.
Una gran parte de los chicos de Don Orione procede de familias destructuradas, padres alcohólicos, madres con discapacidad y de un bajo nivel económico. La mayoría no tiene posibilidades de lenguaje por lo que, en muchas ocasiones, resulta una tarea complicada examinarlos y saber la circunstancia que están viviendo. "Aquí se basa todo en la observación" comenta Barral. El respeto, el cariño y establecer límites marcan la pauta de comportamiento con ellos. "Te vinculas afectivamente muy rápido a ellos" subraya Barral. Algo que comparten y resaltan todos los que trabajan en el Hogar.
Fundación Luis Orione
La Fundación "Luis Orione" nació hace un año y medio como instrumento al servicio de la provincia orionista "Ntra. Sra del Pilar" (España y Venezuela). Promociona iniciativas de desarrollo y apoyo a personas con discapacidad física y/o psíquica que por diversos motivos carecen de apoyo familiar, principalmente en España y Venezuela sin excluir otros lugares y países en vías de desarrollo y de misión donde está la Congregación de Don Orione. "Su principal objetivo es captar recursos y optimizar los que ya tenemos", concreta Vicente Serrano, director adjunto del centro. "La misión del Hogar ante todo es la evangelización garantizando que el apoyo a los discapacitados sea el apropiado", añade Serrano.
La historia de un "grande"
Luis Orione nació en el seno de una familia humilde, en Pontecurone, pequeña aldea del Piamonte, el 23 de junio de 1872. De niño se trasladó a Voghera, para ingresar en el convento franciscano, del que salió al año siguiente a causa de una grave enfermedad. El 4 de octubre de 1886 viajó a Turín para ingresar en el gran colegio salesiano fundado por quien sería su modelo y maestro, Don Bosco, a quien el joven estudiante llegó a querer como a su propio padre. Don Bosco junto a San José Benito Cottolengo, fundador de la Casa de la Divina Providencia fueron las dos figuras que marcaron el espíritu del joven Orione.
Regresó a Tortona para ingresar en el seminario y una vez ordenado (1895), puso manos a la obra de manera inmediata, fundando la Pequeña Obra de la Divina Providencia y las Pequeñas Hermanas Misioneras de la Caridad, consagrando ambas órdenes a Nuestra Señora de la Guardia, la Virgen patrona de la Liguria, en una de cuyas elevaciones (el monte Figogna), se apareció el 29 de agosto de 1490 al humilde pastor Benedicto Pareto.
Aquel hombre pequeño y humilde, lleno de fuego y vida, llevó a cabo una obra colosal, amó a los humildes, a los más necesitados y minusválidos; amó a la Iglesia. Desde entonces continúa irradiando amor hacia el mundo entero.