Todo quedó en un enorme susto, cuando se descubrió lo que podría haber pasado y afortunadamente no pasó. La parroquia prefabricada Santa Genoveva de Torres, en Majadahonda, tenía colocada en el sistema de ventilación 14 litros de gasolina listos para explotar. El sacerdote, David Benítez, pudo salvar a tiempo la situación percatándose del fuerte olor a gasolina que desprendía el artefacto.
Siete artefactos incendiarios estaban colocados en la parte superior de la Iglesia. El sistema de ventilación haría de detonador . La providencia hizo que el párroco de esta iglesia, David Benítez, se percatase de que algo no iba bien tras accionar el aire acondicionado.
La gran pregunta surge en el aire. ¿Es una bomba contra él o contra la Iglesia? David tiene claro que no es contra él. Nunca se ha enemistado con nadie y tanto él como la parroquía prefabricada son jóvenes. "Querían incendiar la iglesia y hacer mucho daño"
La Guardia Civil, tras la llamada del párroco, investigó el techo de la parroquia y descubrieron 7 botellas de Coca-Cola con capacidad para 2 litros cada una. Se llevaron muestras para el análisis.
David Benítez tuvo un mensaje para los fieles donde proclama un "No" rotundo a la violencia. Dando gracias a Dios por lo que no llegó a pasar, tiene la seguridad de que "el Señor, la Virgen y Santa Genoveva no han consentido que ocurriera nada".