RELIGIÓN Los cuatro obispos de Guangdong unidos al Papa fueron detenidos por la policía para preparar la ordenación sacerdotal ilegítima del sacerdote Huang Bingzhang que tendrá lugar el próximo 14 de julio sin autorización de la Santa Sede.
Según ha denunciado la Agencia AsiaNews, nadie conoce el paradero de los cuatro pastores detenidos. Mons. Liang Jiansen, de Jiangmen, ordenado en marzo de 2011, ayer sollozaba mientras integrantes del gobierno se lo llevaban detenido. Otra fuente afirma que mons. Liao Hongqing de Meizhou y mons. Su Yongda de Zhanjiang también fueron detenidos ayer. Mons Giuseppe Junqi de Guangzhou, en cambio, desapareció desde hace días; sus fieles rezan «incesantemente por él y por algunos de sus sacerdotes para que permanezcan fieles a los principios de la iglesia en este momento crítico».
Además de los de Guangdond, otros cuatro obispos, todos en comunión con el Papa, deberían participar en la ordenación de Shantou. Hace pocos días aparecieron grafittis que representan a un joven con una camiseta en la que se lee: «Para evitar excomuniones, eliminad las ordenaciones ilícitas». Para algunos fieles este es el símbolo del dolor y de la ira que han provocado las ordenaciones ilegales de los últimos meses.
Detrás de la retórica del régimen se esconde un proyecto para controlar todas las ordenaciones episcopales. Prueba de ello es la ordenación del Shantou, en la que el candidato, el padre Huang Bingzhang, fue elegido en una sesión controlada y manipulada por la Asociación patriótica. Además, la diócesis ya tiene un obispo: mons. Zhuang Jianjian, ordenado en secreto con la aprobación de la Santa Sede.