Renovando la confianza en sus más estrechos colaboradores, Benedicto XVI deplora los ataques injustos e injuriosos que, dirigidos contra el cardenal secretario de Estado Tarcisio Bertone y el director de L’Osservatore Romano -el diario de la Santa Sede- Giovanni Maria Vian, están implicando a la propia persona del romano pontífice.
La Secretaría de Estado del Papa acaba de difundir un comunicado, esperadísimo en los medios. Y es que una vertiginosa espiral de desinformación –en cabeceras italianas, y últimamente también de otros países del mundo- difunde especulaciones que involucran a la Santa Sede en la dimisión, el pasado septiembre, del director del diario católico italiano "Avvenire" Dino Boffo. Traducimos textualmente la citada nota.
Comunicado de la Secretaría de Estado
El Santo Padre ha aprobado el siguiente comunicado y ha ordenado su publicación:
Desde el 23 de enero se están multiplicando, sobre todo en muchos medios italianos, noticias y reconstrucciones relativas a los sucesos ligados a la dimisión del director del diario católico italiano “Avvenire”, con la evidente intención de demostrar una implicación en la cuestión del director de “L’Ossservatore Romano”, llegando a insinuar responsabilidades incluso del cardenal secretario de Estado. Estas noticias y reconstrucciones no tienen fundamento alguno.
En particular es falso que responsables de la Gendarmería vaticana o el director de “L’Osservatore Romano” hayan transmitido documentos que están en la raíz de la dimisión, el pasado 3 de septiembre, del director de “Avvenire”; es falso que el director de “L’Osservatore Romano” haya entregado –ni transmitido o avalado de ningún modo- informaciones sobre estos documentos, y es falso que haya escrito bajo pseudónimo, o inspirado, artículos en otras cabeceras.
Se ve claro, por la multiplicación de los argumentos y de las hipótesis más increíbles –repetidas en los medios con una consonancia verdaderamente singular- que todo se basa en convicciones infundadas, con la intención de atribuir al director de “L’Osservatore Romano”, de manera gratuita y calumniosa, una acción inmotivada, irracional y perversa. Ello está dando lugar a una campaña difamatoria contra la Santa Sede que involucra al propio romano pontífice.
El Santo Padre Benedicto XVI, quien siempre ha estado informado, deplora estos ataques injustos e injuriosos, renueva plena confianza a sus colaboradores y ruega para que, a quien verdaderamente le importe el bien de la Iglesia, actúe con todo medio para que se afirme la verdad y la justicia.
En el Vaticano, 9 de febrero de 2010
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