En Jordania como peregrino para venerar los lugares santos bíblicos, para impulsar la paz y los derechos humanos en Oriente Medio y en el mundo, para expresar su respeto a la comunidad musulmana y promover las relaciones cristiano-islámicas. Así ha iniciado, hace unos momentos, Benedicto su viaje apostólico a Tierra Santa, apuntando sus objetivos en el discurso que ha pronunciado en el aeropuerto Queen Alia de Ammán, donde ha sido recibido por los reyes Abdullah II y Rania.
El papa Benedicto XVI ya está en Jordania
Visiblemente contento en su primera peregrinación pontificia a Tierra Santa, después de los saludos oficiales, en pabellón cubierto el Santo Padre agradeció la hospitalidad del Reino jordano,'una tierra tan rica de historia, patria común de numerosas civilizacion antiguas, profundamente colmada de significado religioso para judíos, cristianos y musulmanes'.
Esta visita 'me ofrece la feliz oportunidad de expresar mi profundo respeto por la comunidad musulmana -subrayó el Papa- y de rendir homenaje al papel de guía' del rey Abdallá 'en la promoción de una mejor comprensión de las virtudes proclamadas por el Islam', como es el caso de la difusión del 'Mensaje de Ammán'; iniciativas que desmienten 'las prediciones de los que consideran inevitables la violencia y el conflicto'.
Es un vivo deseo del Papa que este viaje apostólico y todas las iniciativas orientadas a promover buenas relaciones entre cristianos y musulmanes 'nos ayuden a crecer en el amor a Dios Todopoderoso y Misericordioso, así como en el amor fraterno recíproco'.
Benedicto XVI aplaudió el papel del Reino de Jordania, en primera línea promoviendo 'el diálogo interreligioso, sosteniendo los esfuerzos por hallar una solución justa al conflicto palestino-israelí, acogiendo a los refugiados de Irak y procurando frenar el extremismo'.
Esfuerzos de los que fue pionero el precedente Rey Hussein, cuyo nombre designa la mezquita que visitará mañana el Papa, encontrándose, por todas estas razones, con los líderes religiosos musulmanes, el cuerpo diplomático y los rectores universitarios. 'Que el compromiso (del Rey Hussein) por la solución de los conflictos de la región siga dando fruto en el esfuerzo de promover una paz estable y una auténtica justicia' para todo Oriente Medio, pide el Santo Padre.
Entre otras metas, el Papa peregrinará al Monte Nebo, memorial de Moisés, y a Betania más allá del Jordán, lugar del Bautismo de Jesús, donde bendecirá además las primeras piedras de las iglesias que se allí se construirán. 'La posibilidad de que la comunidad católica de Jordania pueda edificar lugares públicos de culto es un signo de respeto de este país por la religión, y en nombre de los católicos deseo expresar cuánto se aprecia esta apertura', recalcó el Papa.
Y es que 'la libertad religiosa es ciertamente un derecho humano fundamental -añadió en su discurso en lengua inglesa-, y es mi ferviente esperanza y plegaria que el respeto de los derechos inalienables y de la dignidad de cada hombre y de cada mujer sea cada vez más afirmado y defendido, no sólo en Oriente Medio, sino en toda parte del mundo'. [Marta Lago_Cope.es]