El Consejo de Laicos de Madrid recuerda en una nota que las próximas fiestas de Navidad son fiestas de Amor y Paz, no de consumo, de derroche y de manifestaciones de lujo externo…son fiestas para celebrar en familia y de forma austera, acogiendo a los familiares y los prójimos más necesitados.
Ya comienzan las calles de Madrid a engalanarse con luces “extraordinarias” y los escaparates a llenarse con “toda clase de golosinas, decoraciones y atuendos festivos”. Esta fastuosidad choca con la crisis que está castigando a tantos madrileños. Por eso, el Consejo de Laicos de Madrid ha publicado una nota “para concienciar a todos los madrileños y que reflexionen sobre la manera en que han pensado celebrar en este año 2009 el advenimiento de Jesús al mundo”.
Estas fiestas de Navidad son de Amor y Paz, no de consumo. “Son fiestas para celebrar en familia y de forma austera, haciendo hincapié en la acogida a los familiares y prójimos más necesitados, con especial atención a los niños y ancianos”.
Así, proponen que “las celebraciones sean generosas y solidarias, compartiendo los bienes espirituales y materiales con los más desfavorecidos”. Del mismo modo, recuerdan que, por ser la celebración de la tradición por excelencia, debemos fomentar “aquellos aspectos de nuestro patrimonio artístico y cultural que hacen de estas fiestas una vivencia emocionante e imborrable para todos desde hace muchos siglos”.
“ En nuestra mano está el mantener y hacer florecer esta vivencia con la ayuda de belenes, villancicos, decoraciones de ambientación cristiana, representaciones del misterio, etc., haciendo una amable y discreta, pero efectiva, manifestación de nuestra fe hacia la sociedad y siendo fermento en un entorno cada día más paganizado”.
Finalmente instan a todos, especialmente a los que tienen responsabilidades públicas, “a actuar en coherencia con la tradición cristiana de España y de toda Europa, para no convertir estas celebraciones en escandalosos actos de consumo y en una fría manifestación de deseos impersonales, abandonando con ello nuestras más nobles tradiciones”.