Hoy Mª Francisca Calleja nos cuenta más pormenores de us misión en India.
El horario que teníamos allí era parecido a otros sitios. Yo recuerdo que nos levantábamos a las cinco menos cuarto. Cuando vivía en la zona rural, las mujeres madrugan mucho y se levantan a las 3:00 3:30, por lo que se puede dormir muy poco. Se levantan temprano para hacer sus abluciones y entonces empieza la tarea. En los poblados salen las mujeres para ordeñar las búfalas y traer leña para cocinar. Acarrean la leña para cocinar, que está muy lejos, y nosotras esperamos pacientemente para que nos preparen una tacita de té. También madrugábamos mucho -a las cinco menos cuarto nos levantábamos- para hacer nuestra oración -nuestros laudes y Misa- y yo a las 8:00 ya estaba en el dispensario, para recibir a los enfermos, darles el tratamiento y recibir a los que vienen de fuera a por tratamiento. Cada mes solían venir a la revisión para hacerles un test y ver cómo estaba la enfermedad.