El Partido Nacionalista Vasco ha pasado de erigirse ultracatólico a posicionarse a favor de la Cultura de la Muerte.
Esta realidad se puso de manifiesto el pasado sábado 17 de Octubre, día en el que representantes de esta plataforma se hicieron notar en una marcha por la liberación de presos etarras, sin dejarse ver en la multitudinaria respuesta antiabortista. Ni por activa ni por pasiva mantuvieron un comportamiento cristiano, sino que pecaron gravemente por acción y por omisión.
Esto es un claro ejemplo de hasta qué punto de exaltación pueden llegar a alcanzar los nacionalismos.